29 Oct, 2009 - 08:42:09
Autoridades gubernamentales llaman a la población a cambiar hábitos para evitar que la contaminación se extienda.
Detenerse en el mirador de la carretera que comunica a Sololá con Panajachel y observar detenidamente el lago de Atitlán es algo que ha quedado grabado en la memoria de guatemaltecos y extranjeros que han visitado esta inmensa masa de agua rodeada por los volcanes Atitlán, Tolimán y San Pedro.
No sería extraño que en el álbum fotográfico de los visitantes reluzca más de algún retrato con este paisaje de fondo. Sin embargo, la belleza que capturó la atención de propios y extraños está en peligro ante el incremento de cianobacterias, alimentadas por desechos que desembocan en el lago.
Para poner fin al problema, ayer el vicepresidente Rafael Espada y el ministro de Ambiente, Luis Ferraté, anunciaron una serie de medidas que incluye la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales, así como cambiar los hábitos de limpieza y agricultura de la población que vive en los alrededores.
Según Espada, se habilitarán tres nuevos centros para tratar los desechos líquidos que provienen del uso doméstico, comercial e industrial y agregó que buscan el financiamiento para poner a funcionar en el futuro 12 plantas similares.
Otras acciones dentro de la estrategia, añadió, es sustituir el uso de jabones y fertilizantes químicos por orgánicos, eliminar pilas de lavado en la orilla de lago y crear piletas públicas con un eficiente sistema de drenaje.
Mientras tanto, Ferraté sostuvo que los municipios que le generan más contaminantes al lago son Panajachel, San Lucas Tolimán, Santiago Atitlán y San Pedro La Laguna debido a la actividad turística y concentración de personas.
El funcionario recordó que en la década de los años 60 se introdujo, en el lago La Lobina Negra, una especie de pez que destruyó el ecosistema y la cadena alimenticia del lugar. La causa principal de la extinción del pato poc se le atribuye a este depredador.
Concientización
Gerardo Higueros, alcalde de Panajachel, mencionó que pondrán en marcha un plan de sensibilización para que la población dimensione el problema que representa contaminar el lago y contribuya a evitar que este sea utilizado como un botadero de basura.
Para Rafael Maldonado, coordinador del Centro de Acción Legal Ambiental y Social de Guatemala (Calas), correspondía adoptar estas medidas desde el principio de la gestión gubernamental, por lo que ahora se debe accionar para contrarrestar el deterioro del lago.
Fuente: dca.gob.gt
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