Por: Henry Morales Arana
Personas acuden a los centros comerciales para adquirir productos navideños.
Pese a que el olor a pino y manzanilla, característico de las fiestas de fin de año no se percibe en el ambiente, en diferentes supermercados y comercios se puede observar una variedad de artículos navideños, disponibles a tres meses de celebrar la natividad.
Figuras de Santa Claus, pinos artificiales, juegos de luces y adornos alusivos a esta época, llenan los estantes de las tiendas.
Los empresarios encuentran en esta festividad, la oportunidad para incrementar las ganancias. “Es el pico más alto de ventas durante todo el año”, indicó Juan Carlos Florido, representante de la Unión Guatemalteca de Agencias de Publicidad.
A decir del publicista, los comerciantes tienen “la esperanza de enamorar al comprador, para que empiece a pensar en qué gastará”. Agregó que al ser una sociedad de consumo, estamos acostumbrados a agradar y que nos agraden; con ello promueven este tipo de compras.
Para la mercadóloga Ana Menéndez, prolongar la temporada navideña es una práctica importada de Estados Unidos. “Los establecimientos compiten por abastecer el mercado de objetos novedosos y atraer clientes”, añadió la experta.
Otro factor que incide para las ventas prematuras, es otorgar al usuario, la facilidad de comprar sin tener en cuenta los gastos clásicos del fin de año, como el pago de inscripciones de colegiatura y útiles escolares; además de hacerlo sin la incomodidad de la afluencia masiva de personas cuando se acerca la fecha.
“Le matan la magia a la Navidad”, dijo Menéndez. Al anteponer la venta de productos al verdadero sentido de la festividad, muchas personas que no tienen los recursos para comprar son empujadas a sentir que no son parte de esta celebración. “Pero también provoca para algunos, ser más selectivos al momento de conseguir los artículos”, añade Florido.
Algo que muy pocos saben, es que mucha de la mercadería “ofertada”, constituye parte del producto que no se vendió la temporada anterior. La profesional expresó que los proveedores aprovechan para liquidar los saldos con estas promociones.
Ambos analistas coincidieron al señalar, que en años anteriores el movimiento de productos navideños iniciaba después del “Fiambre”, en alusión a las festividades del Día de todos los Santos, en noviembre.
Recuperarse de crisis
El analista Carlos González, declaró que los mercaderes, necesitan reponerse de la desaceleración económica por medio de estas campañas publicitarias. “Lo mismo que hacen al acercarse el bono 14, lo están haciendo ahora”, subrayó. González pronostica una rebaja de ventas en electrodomésticos y vehículos, que no forman parte de los objetos prioritarios de consumo.
Para mayoristas
La Navidad también es aprovechada por la economía informal. Un número significativo de locales en la zona 1 capitalina, expenden productos a bajo costo. Sus clientes son comerciantes mayoristas, que adquieren la gama de artículos para revenderlos en calles y mercados. Una de las dependientes del Almacén “Multiprecios”, menciona que el anaquel donde son exhibidos los artículos navideños lo habilitaron hace 15 días.
Sin respuesta
Para establecer los ingresos económicos que reporta el sector privado durante las fiestas de fin de año, se intentó obtener información con representantes del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas Comerciales Industriales y Financieras, sin embargo, fue infructuoso.
Recomendaciones
La mercadóloga Ana Menéndez, recomienda antes de hacer una compra:
Adquirir productos que considere prioritarios.
Tener criterio al momento de comprar.
Evaluar la calidad y durabilidad del artículo.
Comparar precios en diferentes establecimientos comerciales.
Estar atento a la publicidad engañosa.
Ahorre para los gastos escolares y de colegiatura.
Fuente: dca.gob.gt