Así lo evidencia el informe forense que fue leído durante el juicio oral contra los sindicados del crimen.
Un informe forense revela que el sacerdote José María Ruiz Furlán, conocido como el Padre Chemita, recibió varios golpes antes de ser atacado a balazos por quienes le dieron muerte.
Jorge Luis Alvarado, forense del entonces Instituto Forense del Organismo Judicial, aseguró que las agresiones físicas y heridas de proyectil son casi inmediatas.
Primero se le agrede para vencer la resistencia y después se le producen las lesiones con armas de fuego, dijo el doctor Alvarado, durante el juicio oral que celebra el Tribunal Cuarto de Sentencia en contra de María del Carmen Barrera Aragón y su hija Carmen Lucía Dávila Barrera, dos feligresas que acompañaban al sacerdote cuando fue asesinado en un sector de la zona 5 capitalina.
Con su declaración, Alvarado descartó que las heridas encontradas en el cadáver del sacerdote se hayan producido con la caída, luego de recibir los disparos desde la parte de atrás.
La fiscalía presenta durante el debate las evidencias documentales y las recabadas en la escena del crimen, que fueron alteradas por los fieles que el 14 de diciembre de 2003 se lanzaron sobre el cadáver baleado del padre Chemita, quien quedó tendido en la 34 avenida y 15 calle A de la zona 5, colonia Abril, a pocos metros de la Iglesia Santo Cura de Ars, la cual dirigía.
Las dos personas que enfrentan juicio por la muerte del padre Chemita son sindicadas del delito de Encubrimiento, mientras tanto, las autoridades reiteraron que una de las hipótesis que sostuvo la fiscalía es que había interés por los bienes del religioso.