Se infiltraron en las maquilas, obtuvieron información personal de los trabajadores y ahora, cuando llega la fecha de pago, cada empleado debe depositar Q50 en las cuentas bancarias de los pandilleros que los acosan.
Cambiar el sistema de pago a los trabajadores (cuenta de cheques) significó un problema para los extorsionistas, entre éstos varias mujeres, quienes entonces buscaron mayores facilidades para obtener el dinero y optaron por amenazar a los supervisores de línea y jefes de recursos humanos para que “el aporte” de cada empleado llegara, de la planilla a la cuenta bancaria, algo que no lograron, según un investigador de la Unidad de Control de Maras de la Policía Nacional Civil, (PNC).
Rolando Figueroa, coordinador del área laboral de la Comisión de Vestuario y Textiles de la Asociación Guatemalteca de Exportadores, (Agexport), indicó que las empresas afectadas en la zona 18 y Boca del Monte “tienen una nómina de más de 500 empleados cada una…y después de ser amenazados, la mayoría opta por ausentarse y buscar otro empleo, porque es arriesgado”.
Por denuncias de empresarios coreanos, ubicados en Villa Nueva, diputados de la bancada Guatemala convocaron al ministro de Gobernación, Francisco Jiménez, quien acompañado del Director de la Policía y del Subdirector de Investigaciones Criminales, indicó que realizan las investigaciones y que también han asignado personal para hacer recorridos en los horarios de entrada y salida de los empleados. “Esto afecta la percepción de inversión en el país y nuestro compromiso es que no se pierdan las fuentes de empleo” concluyó.