“La indiferencia policial, ha incidido en la mayoría de los 329 asesinatos registrados a la fecha en Guatemala”, asegura la doctora en psicología Gioconda Batres, directora del Programa Contra la Violencia Doméstica y el Trauma, del Programa de Naciones Unidas en Costa Rica.
Batres, llegó en el país para participar en un congreso de psicología, donde desarrolló el tema de femicidio, con las nuevas tendencias y metodologías que esta ciencia estudia.
Para la entrevistada, la impunidad es la madre de la injusticia y si la Policía Nacional Civil no mejora su forma de investigar, y el agente deja de tener prejuicios diciendo: la mataron por andar en la calle, la asesinaron porque se lo merecía, la situación no cambiará.
Al analizar el caso de los crímenes contra el sexo débil, Batres argumenta que el asunto va más allá, ya que cree que los hombres ven a las mujeres como seres de segunda categoría, a quienes se les puede golpear y asesinar.
“Hay desprecio, hay odio contra las mujeres, pues siempre nos han visto como ‘de segunda clase’, como cosas de las de las cuales pueden disponer a su antojo, objetos intercambiables para pelear entre las maras, para vengarse, para demostrar poder, la mayoría de los homicidas se satisfacen con la dolencia”, finalizó.
UNA MIRADA EXTRA
Gladys Ollas, de la Defensoría de la Mujer de la Procuraduría de los Derechos Humanos, expresa: rechazamos este tipo de violencia porque es indignante y porque mujeres valiosas se estén muriendo sin causa alguna.
Según datos oficiales de la PDH hasta el 7 de agosto, han ocurrido 329 asesinatos de mujeres.
PERO NO TODO ESTÁ PERDIDO
Las fórmulas que recomienda la psicóloga Batres son:
Que el asesino se quede en la cárcel.
Prevenir, campaña de equidad entre hombres y mujeres.
Cambiar el machismo ancestral de los guatemaltecos.
Campaña de respeto a niños y niñas, para que no los consideren “de su propiedad”.
Promover el matrimonio como cooperativa entre ambos, no como “cárcel de terror”.
Estas campañas deben de empezar en escuela, casas, templos, en las comunidades indígenas y en todos los niveles económicos, con todas las razas y para todas las etnias.