En tres ocasiones los magistrados han fracasado en su intento por alcanzar consejos
El divisionismo y el juego político que se conjugan al momento de elegir al presidente del Organismo Judicial son los factores que inciden para que se reste importancia a la aplicación de la justicia, en detrimento del Estado de Derecho.
Ese es el criterio que sustentan algunos analistas al momento de referirse a este proceso que, en el presente año, ha propiciado que los Magistrados de dicho Organismo sigan sumidos en una pugna que se refleja en las tres rondas eleccionarias sin alcanzar un consenso.
Consideran que el mecanismo actual de elección resta importancia a la aplicación de la justicia, por lo que recomiendan que el proceso se realice cada cinco años (actualmente es uno).
Para el director del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala (IECCPG), Marco Antonio Canteo, la elección es importante por tratarse de uno de los tres poderes del Estado.
Sin embargo, critica la estructura establecida constitucionalmente a partir de 1985, la cual permite que cada año asuma un nuevo magistrado como presidente, obligando a un juego político que no deja avanzar ciertos procesos, necesarios para fortalecer el Estado de Derecho.
“Este diseño, nos dice la experiencia, que no necesariamente es conveniente porque genera complicaciones y dificultades a los procesos internos de negociación. En tal sentido, lo ideal sería contar con un presidente de la Corte Suprema de Justicia con un plazo mayor para que pueda desarrollar procesos”, dijo Canteo.
Helen Mack, del Movimiento Pro Justicia, calificó como un “error” lo establecido por los profesionales que promulgaron la Constitución Política de la República en 1985.
“Desde la elección del año pasado los magistrados se han dividido en bloques y afecta al sistema judicial porque se dedican a cabildear y no a ejercer la aplicación de la justicia”, afirmó.
El ex Magistrado de la Corte de Constitucionalidad (CC) Francisco Palomo, resaltó que la elección es trascendental debido a que se designa al representante del organismo de mayor relevancia para la gobernabilidad de la nación por medio de la administración de justicia.
Coincide con Canteo en cuanto a que el problema radica en la propia legislación, porque de los trece magistrados solo cinco tienen la oportunidad de llegar a ser presidente de la CSJ y del OJ, surgiendo con ello las rivalidades.
“A mi juicio era mejor con la legislación anterior, porque se elegía a un presidente para todo el período, evitando las disputas entre colegas.
RECOMENDACIÓN
Se debería establecer que el presidente no forme parte de la resolución de sentencias sino únicamente al área administrativa”.
Francisco Palomo.
ex magistrado CC.
El perfil según los expertos
Los aspirantes a presidir el Organismo Judicial deben ser transparentes, honorables, con una trayectoria profesional intachable y, de preferencia, que tengan carrera judicial, que permitiría consolidar la justicia, en base a experiencia.