coinciden en que el año nuevo es un tiempo para reflexionar y comenzar un mejor caminar.
Por: Andrea Álvarez
Cuando el reloj marca la medianoche, las campanas de la catedral suenan, juegos pirotécnicos alumbran el cielo y miles de creyentes celebran la llegada del año nuevo de diversas formas.
Sergio Osegueda, practicante de la religión católica, señala que por años ha mantenido la tradición de celebrar la misa de gallo, en la que a medianoche se agradece a Dios por el año que culmina y se piden bendiciones para el venidero.
Frente a una mesa llena de panes, vino y uvas, los congregantes de la iglesia cristiana Ministerios Visión Celestial dieron la bienvenida al 2010 declarando una palabra profética de provisión sobre Guatemala.
Según Julio Alvarado, director de Asuntos Públicos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el fin de año es un tiempo para reflexionar. Por ello, el primer domingo del año realizan la reunión sacramental en la que se reparte la Santa Cena y guardan un ayuno de 24 horas.
A diferencia de las demás religiones, los Testigos de Jehová no celebran el fin de año como todos. Según Gustavo Gómez, uno de sus miembros, el ciclo concluye en septiembre con el año de servicio.
Con la puesta de sol del 31 de diciembre, la Iglesia Adventista inicia el nuevo año con un ceremonial de purificación, el cual conlleva la representación del perdón de pecados con la Santa Cena.
Fuente: dca.gob.gt