El programa avanza y ayer se celebró el día nacional de la madre canguro
Walter Ajquín se convirtió ayer en el primer Padre Canguro, una modalidad del programa llamado Madres Canguro, cuyo propósito es salvar a niños que nacen en forma prematura y necesitan el calor humano.
A decir de Ajquín, ser Padre Canguro le produjo felicidad porque podrá acompañar a sus pequeñas hijas, Andrea y Adriana, Ajquín Sarceño y compartir con su esposa Karen ese importante rol, cuyo fin es lograr la sobrevivencia de las gemelas.
Cuando nacieron Andrea y Adrianame sentí triste al conocer su situación, pero al saber del programa, le puse amor y he pasado 43 días con nuestras hijitas dándoles calor y amor”, dijo Walter.
Los tres ejes del programa
Calor: generado por la madre o el padre y transmitido al estar en contacto piel a piel con su hijo/a.
Leche materna: con sus características conocidas dará nutrición y protección al prematuro/a.
Amor: estimula al niño o a la niña y le protege emocionalmente con las caricias, la voz, el arrullo y el propio latido cardiaco con lo que continúa la estimulación.
Este acercamiento estimula su crecimiento y le ayuda a evitar infecciones , explicó el doctor Mario Herrera, jefe del departamento de neonatología del Hospital Roosevelt.