Los mareros cobran Q30.00 a cada trabajador de tres maquilas, ubicadas en carretera al Atlántico.
El constante acoso por parte de los integrantes de las llamadas maras obligó a 50 personas que trabajaban en tres maquilas ubicadas en el kilómetro 7 de la carretera al Atlántico a presentar su renuncia.
Trabajadores de las maquilas textiles Sandeu, empacadora de colchones Jordán y la de una mueblería, habían soportado pagar Q30.00 quincenales a los pandilleros, pero el cobro correspondiente al Bono 14 fue la gota que rebalsó el vaso, pues dicha prestación aún no la reciben.
El no cumplir con la exigencia de los mareros sin embargo, representó para Elmer Veliz García y Enrique de la Cruz, recibir varias heridas de bala cuando abandonaban su centro de trabajo.
Inspectores de trabajo llegaron a las maquilas para exigir a los patronos el pago del bono en mención, para lo cual se hicieron acompañar de agentes de la Policía Nacional Civil.
Ahora los trabajadores de la maquila ya no almuerzan fuera del establecimiento para evitar las amenazas de los mareros.
Edgar Montes, experto en el tema, afirma que en nuestro país no existe prevención, a diferencia de otros países, como Estados Unidos de Norteamérica, donde a los menores se capacita para que no se involucren en ninguna pandilla juvenil.