Una de cada 2 adolescentes está embarazada o ya es madre.
Estas cifras preocupan a representantes de instituciones públicas y privadas que buscan soluciones, tomando en cuenta que el 65% de la población en el país está representado por la niñez y adolescencia.
Estudios de la Secretaría General de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan), del Instituto Nacional de Estadística (INE), y del Fondo de Población de las Naciones Unidas, reportan que una de cada dos adolescentes está embarazada, dato que preocupa a las autoridades del Ministerio de Salud Pública y de instituciones privadas que tienen relación con adolescentes.
A criterio de los expertos, el embarazo a temprana edad tiene dificultades en el aspecto social, por el rechazo que provoca estar embarazada siendo adolescente.
Físicamente es un problema, según la medicina, porque se está en la etapa de crecimiento y desarrollo, ya que la madurez física no está completa hasta después de los 19 años.
Una e valuación diaria en el hospital estima que entre 8-10 madres que están en el centro asistencial en el post-parto son adolescentes, informó Juan Carlos Reyes, de la Consulta Externa de Pediatría, del Hospital General San Juan de Dios.
Para Reyes, la educación sexual se ha confundido con libertad sexual, porque la primera significa informar, comunicar y concienciar a la población en torno a las consecuencias que tiene un embarazo precoz.
Para Dalila de la Cruz, coordinadora de Educación de la Asociación Probienestar de la Familia, (Aprofam), la falta de información, orientación, técnica-científica y la falta del abordaje de estos temas, contribuye a que se incremente el número de embarazos en los menores.
Nineth Hernández, Trabajadora Social, opina que el factor que influye en la problemática es una mala atención de los padres y la pérdida de valores. Aunque el problema se hace más visible en jóvenes del interior del país, en la capital el tema es mayor, pero está oculto.
Una Bala perdida
Padeció de abuso sexual y violencia intrafamiliar, y por ello, la hondureña Yadira Rivera se vio obligada a dejar su país cuando solo tenía 12 años.
Analfabeta, se vio obligada a trabajar en un restaurante-bar de Gualán, Zacapa. El año pasado, ya con 17 años de edad, emigró a la ciudad capital, donde encontró un empleo, pero también el infortunio, Yadira se enamoró y empezó a tener a temprana edad relaciones sexuales, quedando embarazada. Con cuatro meses de embarazo, resultó herida durante una balacera ocurrida en su lugar de trabajo y quedó parapléjica.
Actualmente la Embajada de Honduras realiza los trámites para arreglar su situación migratoria y el proceso legal por ser menor de edad y próxima a ser madre.
Perla, es una adolescente de 13 años originaria de Jutiapa. Su rebeldía la llevó a dejar a su familia y a buscar un trabajo en la capital. Pero no tomó en cuenta la responsabilidad de ser madre y niña a la vez. El creer que estaba enamorada, le llevó a quedar embarazada, y aunque muy tarde comprendió el error, dice no arrepentirse, porque aprendió la lección y una responsabilidad que a su corta edad, tendrá que llevar. Perla lamenta que su bebé esté enfermo, ya que la mala alimentación y no tener la madurez física necesaria, ocasionó que naciera con desnutrición. Al igual que Yadira, Perla aconseja a las adolescentes que piensen antes de cometer un error y eviten tener relaciones sexuales antes de tiempo.
Programas y herramientas de apoyo
El Ministerio de Salud Pública ejecuta el programa de Salud Reproductiva, que incluye el tema de maternidad y paternidad responsable, así como el de niñez y adolescencia.
La Clínica del Adolescente, ubicada en el Hospital General San Juan de Dios, imparte talleres y charlas de prevención a los jóvenes, mientras que a las jovencitas las orienta en torno a nutrición y ginecología.
La Asociación pro bienestar de la familia de Guatemala (Aprofam), también cuenta con programas vivenciales, como el de los bebés electrónicos y embarazos virtuales.
Ambos buscan concienciar a los menores respecto de la responsabilidad de ser padres a temprana edad, aunque también lleva a cabo programas diversos, como multiplicadores juveniles y talleres de educación sexual.
Opiniones
Pienso que sí hay educación, pero es necesario incrementar los programas en escuelas y colegios. Otro factor es la pérdida de valores cristianos y que difícilmente se fomentan en el sector adolescente.
Ninneth Chávez,
enfermera supervisora.
Es muy frecuente ahora y considero que es malo porque no estamos preparadas para una responsabilidad mayor. Es necesario mayor educación sexual.
Norma Muñoz,
estudiante.
A los jóvenes hay que aconsejarlos mucho y brindar educación sexual, para que ellos sepan cuáles son las consecuencias de tener relaciones prematuras y la responsabilidad que implica.
Brenda Jacobs,
ama de casa.