09 Ene, 2009 - 09:21:05
Las comadronas han sido durante generaciones la única ayuda que existe en el país para asistir a una mujer que está por dar a luz. Expertos creen que se les debe capacitar más.
Se estima que en Guatemala de cada 100 partos, 60 no son atendidos de forma institucional (centros de salud, de atención materno infantil y hospitales), por lo que las comadronas son una excelente alternativa al momento que una mujer da a luz a un niño pese a su empirismo.
“Muchas veces nos echan la culpa a nosotras de los altos índices de mortalidad, pero si no existiéramos o dejáramos de trabajar, muchas personas más morirían”, dice Rosa Chex, quien lleva más de 15 años de atender partos en varias comunidades de San Juan Comalapa, Chimaltenango.
Según Rosa, a pesar que no cuentan con la preparación académica adecuada, las “parteras” tienen un don especial para dedicarse a esa tarea. Ella atiende alrededor de seis a siete partos al mes, y asegura que rara vez ha tenido complicaciones.
No importa si es de día, tarde, noche o de madrugada, cuando las parteras escuchan la alerta que una mujer está por dar a luz, corren a las casas e inician su trabajo. Lo primero que hacen es, examinar a la madre y determinar como viene el bebé. Algunas realizan el diagnóstico del tacto y empiezan a controlar el tiempo en que tardan los dolores para esperar la llegada del nuevo ser.
Una de las recomendaciones luego del parto, es realizar el “temascal”, un baño de vapor para el recién nacido y la madre. Luego verifican cómo está la matriz y si la madre ya está lista para amamantar, luego administrarle algunos medicamentos elaborados con plantas medicinales.
Comenta que el trabajo va más allá de la atención a los recién nacidos, pues cuando ellos o la madre se enferman, corren en su auxilio a cualquier hora del día durante los próximos 40 días.
Las comadronas en general, por parto cobran alrededor de Q300 a Q400, no es una cuota obligatoria, pues cuando ven que una familia no cuenta con los recursos económicos para pagarles, donan su tiempo.
Tienen sus ventajas y desventajas
Según el ginecólogo Erick Alvarez, una de las principales ventajas que tienen las parteras, es que son mujeres líderes, que han sido identificadas en su comunidad y se han ganado el respeto de los pobladores.
Sin embargo, han sido abandonadas por parte del sistema de salud, lo que se vuelve una debilidad a la hora de atender a una mujer y siguen trabajando de manera empírica, por lo que es necesario fortalecer sus conocimientos obstétricos.
Señala que es elemental como parte de su formación, que aprendan sobre los signos de riesgos durante el alumbramiento, ya que la principal causa de muerte de las mujeres son las hemorragias y el mayor porcentaje de ellas no están capacitadas para atender dichas emergencias.
“Aunque haga lo mejor posible, no podrá atender a esa persona, pues se requiere de medicamentos y que esté en un hospital apropiado”, dice.
A criterio del médico, es necesario que se haga un enlace entre la partera, los médicos y las enfermeras del hospital donde puede ser referida la paciente, ello se hará respetando la idiosincrasia e interculturalidad de las personas.
Piden capacitación y material
En el país existen alrededor de 19 mil comadronas, algunas de ellas se han capacitado, mientras que otras continúan haciendo su labor sin preparación previa. Por ello, piden al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social que les capacite en temas de atención, VIH Sida, así como que les dote de herramientas que puedan coadyuvar a realizar mejor su trabajo.
Fuente: dca.gob.gt
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