Hugo Novales, analista político del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep).
Por: Elsa Coronado
¿A qué le atribuye esta proliferación de organizaciones partidarias?
Esto demuestra la falta de arraigo de los partidos políticos entre la población, y la pregunta al final es ¿cuántos de estos son verdaderamente viables? Porque el voto no se puede repartir entre 20 organizaciones y creo que sería muy difícil que todos tuvieran éxito en las próximas elecciones.
¿Cree que hay propuestas sustentables que atraigan al electorado?
El problema es que los partidos tienden a ser distantes de sus bases, que al final tienen poca decisión sobre lo que va a ocurrir cuando esta organización llegue al poder.
Aunque es temprano para pensar en los planes, se esperaría que un partido esté suficientemente institucionalizado como para tener alguna propuesta que trascienda a las elecciones.
En Guatemala, ¿cuál es el patrón que sigue un partido político después de las elecciones?
Un partido después de las elecciones tiene dos opciones: puede salir debilitado o fortalecido. Hay un desgaste después de las elecciones, y aún más después de hacer gobierno.
Por ejemplo, la Democracia Cristiana Guatemalteca, que después de hacer gobierno atravesó por un período de deterioro hasta desaparecer. Pero esto no es útil para la consolidación democrática, porque no se trata de organizarse para solo visualizarse en las elecciones.
¿Por qué cree que hay irrespeto a la Ley Electoral y de Partidos Políticos?
Creo que el problema de la norma es que no le otorga al Tribunal Supremo Electoral la capacidad de ejecutar o cuándo cumplir las sanciones. Los partidos tienen que ponerse de acuerdo para reformar esta norma.
No parece que haya interés en establecer reglas claras sobre la competencia electoral, lo cual es clave para la democracia.
Fuente: dca.gob.gt