El Primer Ministro japonés, Yasuo Fukuda, renunció al considerar que es lo mejor para su paí. Fukuda había remodelado la mayor parte de su Gobierno en un intento por frenar la caída de su popularidad.
El anuncio durante una conferencia convocada en su residencia oficial en Tokio, se produce en momentos en que muchas de las iniciativas de su gobierno siguen estancadas por las profundas divisiones en el parlamento.
"Si vamos a darle prioridad a la vida del pueblo, entonces no puede producirse un vacío político por los intereses partidarios o una dilación en aplicar programas de gobierno. Necesitamos entonces un nuevo equipo", dijo Fukuda en la conferencia.
La oposición ha criticado duramente al primer ministro por su carencia de visión global para la segunda potencia económica del mundo, por su indecisión e incluso por la inestabilidad que sufre en su propio partido.
El Partido Liberal Democrático (PLD) acusa a su líder de no tener pericia para manejar el bloqueo de la política nacional, derivado de la mayoría que ejerce el Partido Democrático en la poco decisiva Cámara Alta del Parlamento, pero con la que logra impedir que prosperen decisiones gubernamentales.
Las especulaciones sobre la dimisión de Fukuda estuvieron presentes desde el comienzo de la crisis japonesa. Ahora, su partido, debe elegir un nuevo líder si quiere mantener el liderazgo en la coalición gubernamental.
Fukuda, de 72 años, uno de los referentes históricos del Partido Liberal Democrático, se convirtió también en el más veterano Primer Ministro japonés desde 1991 cuando fue electo por el parlamento en septiembre del año pasado.
Fuente: adnmundo.com