Según la secretaria general del gobierno, Dilma Rousseff, su país destinaría parte de los beneficios del petróleo para inversiones en el sector educativo.
"Creo que esa definición (destinar recursos a educación) viene a atender una injusticia y, más que eso, una falla histórica de los sucesivos gobiernos con el pueblo brasileño", declaró la ministra, quien agregó que se "necesitan, como dice el presidente Lula, pagar esa deuda".
Rousseff, mano derecha de Lula da Silva, coordina un grupo de trabajo del gobierno brasileño que deberá definir qué hacer con los recursos generados cuando comience la explotación de las reservas encontradas en el último año, que podrían contener hasta 50.000 millones de barriles de crudo, publicó AP.
En tanto, Lula manifestó su intención de que los recursos generados por el petróleo de la llamada "camada pre-sal" sirvan para mejorar el nivel de vida de la población. Para ejemplificar su postura, Lula da Silva habló de Noruega, que según él, supo aprovechar el petróleo para mejorar sus condiciones de vida en la población. "Yo no tengo envidia de Noruega porque tenga petróleo o tecnología, tengo envidia porque su ingreso per cápita es de 76.000 dólares (por año)", expresó el mandatario.
En tanto, Rousseff dijo que una inversión sólida en la educación será fundamental para la transformación social de Brasil. "La importancia que una transformación definitiva de Brasil y su elevación a condición de país desarrollado pasa, necesariamente, por una política maciza y masiva de educación, que haga que todos los brasileños tengan un mínimo de nueve años de escolaridad", añadió la ministra.
Se estima que las reservas marítimas encontradas en el último año podrían contener hasta cuatro veces más que todo el petróleo encontrado hasta ahora en Brasil. Sobre estos yacimientos, Lula Da Silva dijo que "no pueden quedar en la mano de media docena de empresas", ya que consideró que "son del pueblo".
Fuente: adnmundo.com