La Habana emitió una declaración de cancillería en la que inculpa a Washington de "urdir y estimular" a la oposición cubana, y le demanda explicaciones por la participación de diplomáticos norteamericanos en el financiamiento de la ‘contrarrevolución’.
En el mes de mayo, el gobierno de Cuba ya había advertido a EEUU respecto a que el personal diplomático estadounidense formaba parte de "actividades injerencistas", apoyando y financiando a los grupos disidentes, a los que La Habana califica de "mercenarios" pagados por Washington.
"El Ministerio (de Relaciones Exteriores) acusa al Gobierno de los Estados Unidos de urdir y estimular estas y otras provocaciones contrarrevolucionarias, que forman parte intrínseca de su política subversiva y de su estrategia dirigida a derrocar a la Revolución cubana", señaló hoy la cancillería cubana en un comunicado, del que se hizo eco también el diario oficial Granma.
En las últimas semanas, prosiguió la declaración, tuvo lugar una "escalada de acciones provocadoras organizadas y financiadas por la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana".
"El Ministerio de Relaciones Exteriores dispone de información confirmada de que la SINA (Sección de Intereses) pretende organizar otras actividades ilegales y está instigando a sus mercenarios en Cuba a realizar acciones provocadoras en la vía pública, alrededor de la fecha del 4 de julio, Día de la Independencia de los Estados Unidos," señaló el comunicado.
El texto precisa, además, que tal comportamiento resulta violatorio del acuerdo bilateral que dio lugar al establecimiento de esa Oficina y de las leyes cubanas, así como también de las normas internacionales consagradas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, de la cual EEUU es signatario.
Injerencia ‘contrarrevolucionaria’
Además de la presunta planificación de actividades para el viernes 4, la declaración de protesta cubana hace memoria de las acciones más recientes, entre las que cita la organización de una actividad por el Día de los Padres, momento en el que el secretario de Comercio de EEUU, el cubanoamericano Carlos Gutiérrez, co-presidente de la Comisión encargada de la aplicación del Plan Bush contra Cuba, se dirigió a un grupo de elementos ‘contrarrevolucionarios’ a través de una videoconferencia.
También se refiere el texto a la realización de varios cursos para los denominados contrarrevolucionarios, autoproclamados "periodistas", impartidos mediante videoconferencias por profesores de la Universidad Internacional de Florida, con sede en Miami.
Según Cuba, dichos funcionarios reciben financiamiento oficial de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID) específicamente para ese programa.
También hace referencia a la atención personalizada ofrecida por funcionarios diplomáticos norteamericanos a ‘cabecillas contrarrevolucionarios’, a quienes visitan en sus propias viviendas y contactan de manera semiclandestina para darles indicaciones.
La Habana y Washington no tienen relaciones diplomáticas desde los primeros años de la revolución encabezada por Fidel Castro en 1959.
Ambas partes decidieron abrir secciones de intereses para tratar los asuntos diplomáticos de ambos países en 1977.
Fuente: adnmundo.com