Con el reconocimiento de las dos regiones separatistas de Georgia como estados independientes por parte de Rusia, se compromete seriamente el paso de gas y petróleo azerbaiyano hacia el viejo continente a través de Tiflis.
La estratégica posición de Georgia es de un alto beneficio para las potencias europeas, ya que se ubica entre Irán y el monopolio de oleoductos y gasoductos rusos. Es por esto que apostaban a que Tiflis fuera el escenario para transportar hidrocarburos de Azerbaiyán, al borde del Caspio. Además, el paso energético que atraviesa el país reduce la dependencia del suministro de Rusia y no cruza su territorio.
A través del país pasan dos importantes oleoductos, por lo que tiene la obligación de garantizar la seguridad energética y transporte de hidrocarburos. Desde Tiflis, los ductos se dirigen al sur hacia Turquía, lejos de la región separatista pro Rusia de Osetia del Sur. El más importante de estos tendidos es el Bakú-Tiflis-Cayhan (BTC), operado por la petrolera British Petroleum (BP).
Según datos oficiales, puede bombear un millón de barriles diarios de crudo azerbaiyano desde Bakú, recorriendo una distancia de casi 1.700 kilómetros hacia el puerto de Ceyhan, en Turquía. Esto lo convierte en el primer oleoducto en transportar grandes volúmenes de crudo desde el Mar Caspio sin pasar por Rusia. Entre otras cosas, el BTC transporta crudo ligero, de gran atractivo para Occidente.
En la zona también se encuentra un gasoducto de gran importancia, conocido como el Shakh-Deniz. La instalación lleva gas desde los campos de Shakh Deniz en el Mar Caspio hacia Erzurum en Turquía. Es operado en conjunto por BP y StatoilHydro y comenzó las exportaciones hacia Turquía el año pasado. Se prevé que en el corto plazo podrá transportar 20.000 millones de metros cúbicos de gas.
El presidente ruso, Dmitry Medvedev, desestimando la presión de Estados Unidos, dijo hoy en un discurso al país que había firmado decretos donde reconoce las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur. De esta forma se opone radicalmente a las potencias occidentales, que le han pedido enérgicamente a Moscú que apoye la integridad territorial de Georgia.
Fuente: adnmundo.com