El Gobierno acusó a Georgia de unos bombardeos durante la noche contra su territorio, que dejaron tres muertos y más de una decena de heridos.
Las autoridades de la región separatista georgiana de Osetia de Sur ordenaron hoy la movilización general de sus fuerzas tras denunciar ataques georgianos, que según los secesionistas se cobraron tres muertos y más de una decena de heridos.
"En vista de la operación militar lanzada anoche por las fuerzas georgianas en Osetia del Sur se ha decretado movilización general", declaró Irina Gaglóyeva, portavoz del Gobierno de los separatistas.
La representante de la autoproclamada república suroseta señaló que "la parte georgiana lanzó anoche una operación militar en tres frentes" y que se produjeron combates junto a Tsjinvali, la capital suroseta, y en el distrito de Znaur.
Agregó que pasada la medianoche la artillería georgiana cañoneó Tsjinvali desde tres direcciones, ataque que causó un muerto y siete heridos.
"Hasta las cinco de la mañana la parte georgiana tiroteó la aldea Dmenesi, donde varias personas resultaron heridas", dijo Gaglóyeva, citada por la agencia rusa Interfax.
Advirtió de que el mando suroseta tomó la decisión de enviar armamento pesado a la zona del conflicto en caso de que las fuerzas georgianas repitan sus ataques.
Las autoridades de Georgia acusaron a los separatistas de atacar esta mañana con fuego de morteros varios poblados georgianos próximos a la zona del conflicto.
El escenario
Osetia del Sur proclamó su independencia en 1992 tras más de dos año de conflicto armado con Georgia, que causó más de dos mil muertos en ambos bandos y que concluyó con la escisión de hecho de la región separatista, fronteriza con la república rusa de Osetia del Norte, con la que comparte raíces étnicas y culturales.
En la zona del conflicto hay desplegada una fuerza de paz mixta, integrada por un batallón ruso, uno georgiano y uno oseta.
Además del conflicto con Osetia del Sur, Georgia mantiene un contencioso con la región de Abjasia, que proclamó su independencia en 1993 tras una guerra que se cobró 17.000 muertos y concluyó con la victoria de los separatistas abjasos.
Las dos regiones separatistas, cuyas independencias fácticas nadie reconoce, rechazan cualquier fórmula de arreglo que suponga su permanencia dentro del Estado de Georgia.
Osetia del Sur pugna por su unificación con la república rusa de Osetia del Norte, mientras que los separatista de Abjasia han proclamado como su objetivo la creación de un Estado independiente que, en el futuro, podría asociarse a Rusia.
La autoridades de Georgia acusan a Rusia de alentar los separatismos de ambas regiones, a cuya población ha concedido masivamente carta de ciudadanía.
Según el Gobierno de Tiflis, estas acciones de Moscú se enmarcan en un plan de anexión encubierta de Abjasia y Osetia del Sur.
La Asamblea Parlamentaria de la OSCE hizo ayer un llamamiento a Rusia a abstenerse de todo vínculo con las regiones separatistas georgianas que ponga en duda la soberanía de Georgia.
Fuente: adnmundo.com