El paro general convocado por la oposición autonomista en cinco regiones de Bolivia contra el Gobierno de Evo Morales comenzó hoy con incidentes violentos en Santa Cruz, donde diversos grupos de huelguistas golpearon a policías y periodistas.
La huelga está convocada en las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, gobernadas por férreos opositores a Morales, al que reclaman la devolución de la renta petrolera que les fue recortada este año para el pago de un bono a los mayores de 60 años.
En la madrugada de hoy en Santa Cruz, el grupo radical autonomista Unión Juvenil Crucenista, que vigilaba el acatamiento de la huelga en la ciudad, golpeó a dos policías y destrozó su vehículo, según mostraron los canales de televisión.
También obligaron con violencia a varias personas a cerrar varios comercios y negocios desde la medianoche pasada, al tiempo que patrullaban las calles en autobuses y camionetas para exigir el cumplimiento del paro.
En la ciudad de Tarija, grupos de jóvenes autonomistas ocuparon desde la noche del lunes las oficinas de la Aduana Nacional, por lo que el Ejecutivo ordenó al Ejército custodiar todas las instituciones del Estado en las cinco regiones huelguistas.
La Aduana acusó a una dirigente del movimiento autonomista de Tarija de ser la instigadora de la ocupación de sus oficinas, pero por un problema particular ya que, supuestamente, fue acusada de contrabando.
En Chuquisaca, Beni y Pando los dirigentes cívicos opositores efectuaron un paro pacífico, aunque bloquearon las calles para evitar la circulación de los vehículos.
Las prefecturas de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija están en manos de líderes autonomistas que fueron ratificados en el referendo sobre mandatos del pasado 10 de agosto, mientras que en Chuquisaca a fines de junio ganó las elecciones una indígena quechua opositora.
En la consulta, Evo Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, quedaron ratificados con un respaldo a su gestión superior al 67 por ciento.
El conflicto por el reparto de la renta petrolera a las regiones se remonta a primeros de año y es uno de los temas más conflictivos en la relación entre Morales y sus opositores, que acusan al Gobierno de querer debilitarlos económicamente.
La semana pasada, tras el revocatorio, fracasó un nuevo intento de diálogo para solucionar tanto el asunto de la renta petrolera como la compatibilización de los estatutos autonómicos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija con el proyecto constitucional que impulsa el presidente Morales.
Fuente: adnmundo.com