03 Jul, 2008 - 09:40:48
Tras lograr la liberación de Ingrid Betancourt, sin dudas el golpe militar y político más crucial en la historia democrática colombiana, la popularidad del mandatario podría romper todos los récords.
El Gobierno del presidente Álvaro Uribe convenció ayer a muchos escépticos y detractores de su política de "seguridad democrática" y se anotó un verdadero éxito político y democrático, para los que creían ver en él cierta frialdad frente al dramático caso de Ingrid Betancourt..
El Ejército, sin disparar un tiro, y con estrategias casi inocentes, logró infiltrarse en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y liberar a la ex candidata presidencial, a tres contratistas estadounidenses y a once suboficiales de la Policía y el Ejército.
La propia Betancourt no tuvo sino palabras de elogio hacia Uribe, que nunca renunció a la posibilidad del rescate, ni en los peores momentos, en medio de una lluvia de críticas.
"Yo quiero expresar al presidente Uribe mi reconocimiento y, claro, a mi amigo Juan Manuel Santos, ministro de Defensa, porque si ellos no hubieran tomado el riesgo que tomaron, nosotros no estaríamos libres y probablemente quién sabe cuántos años más estaríamos en ese calvario", manifestó una emocionada Betancourt.
Pero quizás, la mejor explicación de lo que puede ocurrir de ahora en adelante en Colombia la dio el senador Gustavo Petro, uno de los principales opositores del madatario.
"El Presidente puede escoger entre dos caminos: o perpetuarse en el poder, porque no va a tener contradictor, o terminar su segundo período y quedar en la historia como el hombre que pudo doblegar a las Farc", explicó Petro al periódico El Tiempo.
Una apreciación con la que también coincidió el analista local Alfredo Rangel, quien no duda que en la próxima encuesta de opinión, los niveles de popularidad del Presidente rompan todos los récords.
Pero, más allá de las consideraciones electorales, Uribe también se anota un hit en el tema del intercambio humanitario. De hecho, la BBC señaló ayer que "las Farc esperaban intercambiar 60 secuestrados, pero con la liberación de Betancourt ellos han perdido una poderosa herramienta de negociación".
Ahora, añadió Rangel, las condiciones para lograr un acuerdo humanitario las podrá fijar el Gobierno. "Esto echa por tierra las pretensiones de las Farc de imponer las condiciones para un intercambio humanitario", dijo el analista del conflicto.
El rescate también significa el triunfo de la tesis de los cercos humanitarios que defendió el Gobierno y que, en su momento, fue criticada por los familiares de los secuestrados ante los riesgos que se corrían.
Rafael Pardo, precandidato presidencial, anotó que otro efecto es que Uribe se apodera del tema del acuerdo humanitario y disminuye la influencia que querían tener los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela; y Nicolas Sarkozy, de Francia.
Sin duda, Uribe logró un golpe certero, aunque sus ideas no son las que profesan muchos líderes actuales de Sudamérica. Pasó a ser portador de la paz y no de la guerra.
Los otros vencedores
El éxito de la operación 'Jaque' también es compartido por el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y el comandante de las Fuerzas Militares, Freddy Padilla.
Santos se ha convertido en el ministro de Defensa más exitoso de los últimos años: las operaciones contra 'Raúl Reyes', 'Iván Ríos' y 'Karina' y la confirmación de la muerte de 'Manuel Marulanda', así lo confirman.
Ahora, suma el golpe más importante contra las Farc en toda su historia.
A su lado, el general Freddy Padilla de León se convierte en uno de los principales estrategas de las Fuerzas Militares.
Padilla de León es recordado porque en 1998 logró la recuperación de Mitú (Vaupés), después de una cruenta toma de las Farc, con una espectacular operación que frenó las intenciones de ese grupo guerrillero de apoderarse de una extensa región en el sur del país.
Fuente: adnmundo.com