Universitarios guatemaltecos atendieron hoy a una conferencia sobre la trayectoria de luchas en Cuba dictada por el embajador de ese país aquí, Roberto Blanco, concluida con vivas a la Revolución en la isla.
Atestado estuvo un salón de estudios de la escuela de historia de la Universidad San Carlos, la mayor del Guatemala, con alumnos del curso sabatino para quienes por diversos motivos, principalmente por ser trabajadores, no pueden acudir al regular.
Desde el siglo XV, cuando comenzó la conquista española y el proceso de exterminio de los aborígenes, hasta los días actuales abarcó la que puede considerarse una clase magistral ofrecida por el diplomático.
En su apretada síntesis, Blanco abordó también los nexos de hermandad desde mucho tiempo atrás entre los pueblos cubano y guatemalteco, cuya figura cimera fue José Martí, el Héroe Nacional en la isla.
Los primeros aplausos cerrados de la concurrencia ocurrieron cuando el embajador se refirió a los intentos históricos anexionistas de Estados Unidos por agregar con Cuba una estrella más a su bandera, algo que nunca pudo ni podrá lograr jamás, enfatizó.
En un auditorio igualmente integrado por profesores, destacó el papel jugado en su país por la juventud en los movimientos revolucionarios, especialmente de los estudiantes universitarios.
Denunció el bloqueo mantenido por más de 50 años contra su país por sucesivas administraciones en Washington, con lo cual tampoco han podido poner de rodillas a su pueblo, según resaltó.
Al propio tiempo, condenó la situación en la cual sumió la justicia norteamericana a cinco de sus compatriotas sancionados de manera vergonzosa e injusta a severas penas en prisión, pese a ser unos luchadores contra el terrorismo.
Palabras de elogio tuvo para la entereza mostrada, pese a presiones e intentos por doblegarlos, de Fernando González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, René González y Gerardo Hernández, Los Cinco como son conocidos internacionalmente.
Blanco repudió la actual situación de René González, a quien después de liberarlo recientemente lo obligan a vivir tres años más entre la mafia terrorista radicada en Miami a la cual combatió con sus acciones.
Para concluir, el diplomático mencionó el proceso de cambios económicos en marcha en Cuba, dirigidos a mejorar y perfeccionar el sistema social pero sin renunciar a uno solo de los principios enarbolados históricamente.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: prensa-latina