Luego del cierre de los centros de votación, el conteo de papeletas en el plano nacional transcurrió sin incidentes, reportaron ayer las autoridades electorales y fuerzas de seguridad. En el caso de Chimaltenango, el conteo general de las boletas electorales cerró a las 21:30 horas y los encargados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) reportan que no se presentó ningún tipo de incidentes.
Situación similar se dio en el resto de departamentos del país, donde reportaron un ambiente de calma y la presencia de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) que velaron por el resguardo de los integrantes de las Juntas Receptoras de Votos (JRV) del TSE y de los delegados de mesas.
En Totonicapán se informó que la PNC incrementó el número de agentes luego de conocerse sobre posibles desórdenes que pudieran surgir tras el cierre de los centros de votación. No obstante, todo transcurrió sin ningún problema, expresó Andrea Ixchín, representante del Mirador Electoral. En San Marcos, algunos ciudadanos que llegaron pasadas las seis de la tarde mostraron su molestia al no poder ingresar al centro de votación.
El fenómeno de acarreo de votantes que se ha repetido en diferentes procesos electorales y en la primera vuelta del 11 de septiembre volvió a ser parte de las irregularidades reportadas por grupos de observación electoral nacional.
De acuerdo con el grupo de observación de la Universidad Rafael Landívar, en Pueblo Nuevo Viñas, Santa Rosa, se registraron movilizaciones de votantes de las aldeas Ixpaco y Gavia Grande, y así como de El Jocotillo, Villa Canales.
Otras anomalías que los observadores reportan son campaña extemporánea, compra de votos, campaña negra, intento de votos fraudulentos y el ofrecimiento de insumos o alimentos por votos a determinado candidatos.
De acuerdo con la Red Nacional de Organizaciones de Jóvenes Mayas (Renoj), resulta preocupante la disminución en la participación de las mujeres indígenas y los casos de violencia suscitados, como en Uspantán, Quiché, donde se agredió a una mujer indígena analfabeta que portaba un volante de ejemplificación de voto a favor de un partido.
También se denunció la agresión que sufrió una observadora de la Misión Indígena de Observación Electoral en San Lorenzo, en Suchitepéquez, que observaba la entrega de vales canjeables por láminas.
Para continuar garantizando la transparencia del proceso, Catalina Soberanis, representante del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep), indicó que los observadores continuaron en los centros de votación durante la etapa de escrutinio, considerado como el momento clave del proceso electoral.
Lo positivo de la segunda vuelta fue que mejoró notablemente la disminución de hechos de violencia, así como la participación efectiva de las autoridades encargadas de dar seguridad a la ciudadanía y la captura de personas que pretendían coaccionar para votar por determinado candidato.
Publicado por: Oscar Estrada
Fuente: dca.gob.gt