Propuesta busca eliminar procesos legislativos engorrosos que estancan la agenda parlamentaria y fomentar la transparencia.
Por: Gustavo Villagrán
Agilizar y transparentar la labor parlamentaria, evitando que las interpelaciones se conviertan en una medida para dilatar la agenda de ese organismo, así como promover la creación de la carrera administrativa dentro de dicho poder estatal, son los principales objetivos de impulsar las reformas a la Ley Orgánica del Congreso (Decreto 63-94).
“Evitando las largas interpelaciones, exceso de votaciones nominales y los pleitos en el pleno, así como manteniendo un diálogo permanente con los partidos que tienen representación en el Congreso, se avanzaría mucho. Si no, se caminará muy lento en la labor legislativa”, afirmó el presidente de ese organismo, Roberto Alejos.
El parlamentario reconoció que la interpelación es un derecho de los diputados, pero también admitió que por la prolongación de este tipo de acciones legislativas se ha dejado de conocer iniciativas y, por consiguiente, tampoco han atendido la obligación de conocer y darles el trámite correspondiente.
Por ello la reforma estaría encaminada a que esas obligaciones se puedan conocer aun cuando se esté realizando una interpelación.
Según Rubén Mejía, de la Bancada Guatemala, la interpelación permite a los diputados la oportunidad de hacer un juicio político y fiscalizar, aunque acepta que también se ha utilizado para retrasar la agenda legislativa. También dijo estar consciente de que se debe legislar para evitar abuso de esta técnica parlamentaria.
Entre tanto, para Luis Pérez, subjefe de bancada del FRG, esta medida es un derecho que no puede ser socavado. No obstante señaló que es importante que los legisladores que promueven y realizan estas acciones tengan conciencia, así como un propósito genuino y auténtico, y que no lo utilicen para bloquear una agenda, pues en ese caso no tiene sentido.
opiniones
“La interpelación la han utilizado como práctica dilatoria, más que (como) una fiscalización. Para retomar su esencia, sí vale la pena crear un marco regulatorio”.
Héctor Nuila,
diputado de la URNG.
“Con reformas a la Ley Orgánica no se va a lograr nada. La interpelación es una norma de preeminencia y es la base sólida para garantizar la independencia de poderes”.
Aníbal García,
diputado independiente.
Fuente: dca.gob.gt