El respeto a nosotros mismos nos hace sentir bien.

A medida que crece el amor entre dos personas es natural que quieran expresarlo físicamente. Centenares de miles de hombres y mujeres se han comprometido a reservar las relaciones sexuales hasta el matrimonio, pero el reto puede hacerse muy difícil si uno de los dos presiona al otro para "probar" su amor.
Una muchacha en estado de pánico escribió: "Tengo 19 años y estoy saliendo con un muchacho de la misma edad. Estoy en otro país ahora y la distancia nos ha acercado más. Él dice que me ama y yo también lo amo. En una de sus cartas dice: "Yo creo que tú puedes escribir yo te amo, pero lo que quiero ver es la prueba de eso cuando vuelvas".
Este muchacho usó el truco más viejo: "prueba tu amor yendo a la cama conmigo". ?Y ella estaba asustada a morir) ¿Por qué? Porque no quería perder su amor. Estaba aterrada por su exigencia pero no podía imaginar cómo podría sobrevivir si a él no le gustaba su respuesta.
Ella necesita tener suficiente auto-respeto para poder exigirlo de los demás. Necesita tener suficiente confianza para decirle adiós a un muchacho como éste. ¿Qué lo hace a él tan maravilloso para que ella tenga que probarle su amor? Que él pruebe su amor mostrando respeto por ella.
No hay tienda donde se pueda comprar el respeto por uno mismo. No lo puedes ordenar por catálogo. No hay ninguna fórmula mágica que te lo dé. Tú te lo das a tí misma. Y lo haces porque sabes que lo mereces, porque Dios te hizo, te ama y desea darte más felicidad de la que tú puedes imaginarte.