La sociedad actual es sumamente superficial, carece de toda coquetería interior. Ya no existe ese interés por aprender, por cultivarse uno mismo, por hacer una obra de arte de uno mismo.
Hemos perdido esa feminidad que todos llevamos dentro, esa coquetería interna. El culto a la persona y al interior se ha perdido.
Uno debería hacer una obra de arte de cada uno.
Sócrates nos insta con este aforismo “La vida examinada es la única que merece ser vivida”.

Fuente: Centro de Colaboraciones Solidarias