02 Ene, 2007 - 09:34:00Un héroe que nació hace ocho años.
Gracias a la Colaboración de:
Oficial Ricardo Cobar
ricardocobar@yahoo.com
31 de Diciembre de 1989, la 25 CompañÃa de Bomberos Voluntarios de Villa Nueva recibe una inusual visita.
Un jovencito de 14 años decide pasar el dÃa de servicio con su hermano mayor, el Oficial Ricardo Cóbar. No es inusual que un joven llegue a una estación de bomberos, lo inusual es que éste joven decida pasar 24 horas en la estación bomberil sin tener en realidad nada que hacer.
Luego de una mañana de poca actividad el Jefe de Servicio decide permitir que el joven Emilio Cóbar salga a distraerse en uno que otro traslado de enfermedad común en la ambulancia para asà evitar que Emilio se aburriera. Luego de algunas salidas durante el dÃa Emilio empezó a mostrar mucho entusiasmo. Pasadas las 10 de la noche él se sentÃa un miembro más de la dotación de la ambulancia #338.
Todo el dÃa habÃa estado asistiendo a personas enfermas, ancianos con dolencias o futuras madres que deseaban ser trasladadas al hospital para dar a luz, pero repentinamente a las 11:35 pm la unidad 338 es requerida de urgencia para responder a un accidente de transito y en ella iba Emilio. Un poco de nerviosismo se veÃa en la cara del Jefe de Servicio, sabÃa que podÃa ser drásticamente sancionado si se descubrÃa que Emilio, un menor de edad que no era bombero en realidad, iba en esa unidad respondiendo a una emergencia.
Sin embargo pasadas las 12:20 am la unidad regresó sin novedad y en ella Emilio con una sonrisa de satisfacción y pidiendo la oportunidad de ingresar a la Academia de Bomberos.
Asà es como en Febrero de 1990 Emilio se inscribe en la 11 Promoción de Aspirantes a Caballeros Bomberos Voluntarios para posteriormente el 4 de Agosto del mismo año graduarse como Caballero Bombero Voluntario de Tercera Clase.
El largo desfile de unidades bomberiles ante la mirada silenciosa de quienes lo ven pasar. El triste ulular de las sirenas y los rostros mostrando un profundo dolor se adueñan de las calles esa tarde del 3 de Enero de 1999. La unidad contra incendios numero 5, de la 10a. CompañÃa encabeza el desfile y en ella viaja Emilio, como cada vez que tenia que responder al llamado del deber: luces y sirena y el corazón hinchado de amor por su prójimo presto a dar todo su valor y conocimiento por salvar la vida o bienes de quienes necesitaban de los bomberos.

El Galonista Emilio Cóbar, 10 años después, convertido en Técnico en Urgencias Médicas, en Operador de Unidades contra Incendios, en un bombero dedicado en alma completa a su vocación. Allà iba Emilio, en la unidad insignia de su Segunda Estación. Esta vez Emilio no conducÃa la unidad, ésta vez tampoco operaba la sirena. La unidad 5 no iba a salvar la vida de nadie, no iba a combatir un incendio, la unidad 5 lloraba tristemente la caÃda de uno de sus más valiosos y abnegados operadores.
El féretro de Emilio era trasladado por esa unidad contra incendios y junto a él, haciendo Guardia de Honor, sus hermanos bomberos con el corazón destrozado y llorando amargamente cuidaban de el.
La tarde del 2 de Enero de 1999 en la 25 CompañÃa en Villa Nueva recibe una llamada de emergencia: una casa en llamas y la posibilidad de que hayan niños atrapados en su interior.
La unidad de rescate numero 517 y la unidad contra incendios numero 456 salen en respuesta inmediata al siniestro. En la unidad 517 viaja Emilio, quien en último momento decide salir aún a pesar de no tener que hacerlo puesto que estaba como parte del personal de Segunda respuesta. Sin embargo la noticia de que hubieran niños en peligro de morir motivaron a que no pensara dos veces y velozmente se subiera a la unidad de rescate.
Al llegar a la escena encuentran una residencia en llamas, puertas de metal y rejas de metal resguardan la propiedad pero impiden a su vez la entrada inmediata al inmueble. Emilio busca entrar por la puerta de atrás subiéndose al techo con la idea de llegar al patio y asà entrar por la puerta de madera que aparentemente no tenÃa la misma protección.
El fuego habÃa debilitado el techo el cual no soporto el peso del joven bombero y se desplomo. Emilio esta atrapado en el incendio, sus compañeros tratan desesperadamente de salvarlo con pocos resultados hasta que finalmente logran romper la puerta y asà ganan acceso a la vivienda. Un árbol de navidad inició el incendio, la casa estaba sola, sus habitantes habÃan salido de vacaciones. Una falsa alarma habÃa provocado una tragedia dentro de la familia bomberil.
Emilio fue sacado con vida y trasladado presurosamente al hospital en donde 26 horas después dejo de existir.
La caravana al cementerio es interminable, unidades de ambos cuerpos bomberiles guatemaltecos, autobuses, vehÃculos particulares y personas caminando hacen que el tráfico se paralice. ¿Que hace que la muerte de Emilio haya tocado el corazón de tanta gente? Eso es algo que no me podré responder nunca, solo sé que todos los medios de comunicación guatemaltecos se desbordaron en un enorme gesto de apoyo y solidaridad, las autoridades bomberiles, el alcalde de Villa Nueva, los dirigentes de Bomberos Unidos Sin Fronteras de España y cientos de vecinos nos dieron todo su apoyo en todo momento.

La partida heroica de Emilio ha dejado profunda huella en quienes compartimos con el aunque hubiera sido pocos momentos. Su accidente también cambió mucho la forma de trabajo en acción bomberil lo cual quizás haya impedido más muertes como la de él. Aún después de fallecido su presencia ha seguido contribuyendo de alguna manera a que se salven vidas por lo que su espÃritu como Bombero Voluntario se mantiene vivo dentro de nuestra Institución.
Hoy a 8 años de su triste partida aún salen lagrimas de mis ojos al escribir estas lÃneas, pero me he prometido que en cada momento tengo que hacer homenaje a su lucha por la vida, a su pasión de servicio a la comunidad y a su entrega como ser humano y la mejor manera de homenajearlo es imitando sus buenas acciones.
Sé que Dios tiene un lugar muy especial para mi hermanito menor a su lado, sé que ve con beneplácito lo que su familia ha hecho por mantener vivo su recuerdo. Su foto con su uniforme de bombero esta perenne en mi sala junto a mi casco negro de Bombero Voluntario y mi hijo menor lleva su nombre tal y como él está ahora: Angel Emilio porque mi hermanito es un ángel de Dios que dio su vida por salvar a quienes corrÃan peligro. Lo que me resta por agradecer es que él nunca supo que dio su vida en vano, Emilio no supo que no habÃa nadie en esa casa.
Dios perdone a quien hizo esa llamada de emergencia con información falsa que cobró un precio muy caro:
La vida del Oficial Emilio Douglas Cóbar Contreras.
“No hay mayor satisfacción que la del deber cumplido”.
Emilio, cumpliste tu deber a cabalidad, puedes entonces descansar en paz.
Oficial Ricardo Cobar
Ricardo Cóbar, el mayor de los hermanos Cóbar Contreras, reside en Los Angeles, California desde 1994 y se encontraba ausente el dÃa del trágico accidente de Emilio.
Actualmente es Asesor del Departamento de Relaciones Publicas del Cuerpo Voluntario de Bomberos de Guatemala a cargo de la Página Oficial del CVB en Internet. (www.bomberosvoluntarios.org).
Es miembro voluntario de entidades de EMS en USA tales como Cruz Roja, Servicios de Soporte y LogÃstica de Los Angeles Fire Department LAFD, miembro activo del grupo de Búsqueda y Rescate Urbano de la Estación de PolicÃa de la ciudad de Northridge División Devonshire (CEMP) y voluntario de radiocomunicaciones de soporte de LAFD.
Ha obtenido certificaciones como Técnico en Emergencias Médicas (EMT), Rescatista de Emergencia, Radio Aficionado Técnico (KB6-EMT), Desastres Aéreos, Servicio y Activación de Refugios, Servicios en Areas de Desastres, Operaciones de VehÃculos de Emergencia y miembro activo del Equipo Comunitario de Respuesta en Emergencias.
Todo esto a raÃz de la muerte de Emilio y motivado por su herencia de vida.
©
deguate