31 Oct, 2009 - 19:35:00
Es el día de los muertos:
días en que están presentes.
¿A dónde van las ofrendas?
-preguntan a los dolientes-.
Y nos siguen persistentemente
para ver cómo adornamos nuestras lápidas.
Ellos no se sienten muertos
y suponen plática con nosotros.
Y se conduelen de nosotros:
de nuestros rezos y lágrimas.
¿Muertos? ¿No ven en nosotros
una compañía oportuna?
En sus tumbas, si lloramos,
tristes confidencias oyen;
entonces, por nosotros
es que se afligen y se apenan.
No los vemos. Creemos
que están dormidos en sus tumbas,
mas están a nuestro lado
y se sienten condolidos.
¿Es que alguna gota de lluvia
acaso ha caído en nuestra mano?-decimos.
No, sólo ha sido una lágrima furtiva
de quienes nos sentimos vivos.
Entonces…
quisiera yo consolar,
tanto al vivo como al muerto.
Atala Valenzuela. Distinguida escritora guatemalteca.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com
©