Dormir entre tus brazos
quizás sería
descanso parecido
a ese lejano olvido
de la infancia,
que reposa confiada
en amoroso nido.
Dormir bajo tu mirada,
tibio manto que me protege
y bajo el velo de ensueño
que tejen tus leves palabras
sobre mi sueño.
Cuando sientas que pesa
como fruto caído
sobre tu pecho, mi cabeza,
y la caricia suave
de mis cabellos te parezca
el roce de una planta
desconocida;
cuando pase a tu lado
como mansa corriente
la onda grave y calma
de mi respiro,
y sientas que mi alma está ausente,
recoge en la palma
de tu mano
el secreto latido
de mi corazón:
protégeme, amor,
tierno regazo,
que al confiarte mi sueño
tal vez puse mi vida,
tan herida,
en el estrecho asilo de tus brazos.
Poema de Alaide Foppa
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com