Analisis Politico
Análisis Político Mayo-Junio 2007
17 Ago, 2007 - 11:00:00

Proceso Electoral 2007 avanza en medio de persistente clima de violencia social, de nueva normativa legal y de apatía ciudadana.

Por sexta vez desde el inicio de la apertura democrática en el año de 1985, la sociedad guatemalteca se encamina a elegir a las autoridades que regirán los destinos del país durante el cuatrienio 2008-2012. El proceso se está efectuando en medio de un entorno complejo. Por un lado, el país sigue experimentando un persistente clima de violencia social, con manifestaciones de diversa naturaleza, lo que ha intensificado la sensación de inseguridad, a la vez que de inc ertidumbre acerca del futuro, en el ánimo de diversos ambientes de la población guatemalteca. De hecho, la violencia ya se ha manifestado en el ámbito político, golpeando sobre todo a dirigentes de base de algunos
partidos. En este sentido, no se descarta que la situación de inseguridad pueda afectar en alguna medida el desarrollo del proceso electoral.

De hecho, el Procurador de los Derechos Humanos ha expresado que existirían 117 municipios en los que hay riesgos de conflictividad electoral. Por el otro, tanto los partidos políticos como la autoridad electoral desarrollan su quehacer en medio de una nueva normativa legal que busca mejorar la representación y participación ciudadana,particularmente en el ámbito rural, así como la transparencia en el financiamiento político, lo que implica nuevas condiciones y responsabilidades.

Todo esto ocurre en medio de una campaña que si bien presenta algunas novedades, tanto en cuanto a candidatos, propaganda y propuestas programáticas, no logra todavía generar el entusiasmo e involucramiento activo de la ciudadanía que sería deseable.

De conformidad con lo previsto en la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP), que fue objeto de diversas reformas en los años 2004 y 2006, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) convocó el 2 de mayo a la
realización de elecciones generales el domingo 9 de septiembre. Los cargos a elegir son los de presidente y vicepresidente de la República, 158 diputados al Congreso (31 por lista nacional y 127 por los 23 distritos electorales) y 332 alcaldes y corporaciones municipales.

El número total de cargos sometidos a elección popular asciende a 3,700. En caso que ninguno de los candidatos a la presidencia de la República obtenga la mayoría absoluta de los votos válidos en la primera vuelta, de conformidad con lo que exige la Constitución de la República, el domingo 4 de noviembre se efectuaría una segunda vuelta para elegir al presidente entre los 2 candidatos más votados.

De los 21 partidos políticos vigentes al 30 de junio, 14 participarán en las tres elecciones, mientras que 2 solo lo harán en las legislativas y municipales. Son 5 los partidos que no participarán en el proceso. Al 31 de mayo el total de ciudadanos empadronados, aptos para sufragar, ascendía a casi 5.7 millones (estando aun pendiente que el TSE informe acerca del número definitivo de empadronados al 09.06.07, fecha en que se cerró la inscripción de ciudadanos con derecho a votar en las elecciones generales. Se estima que el número de ciudadanos aptos para votar podría ser de alrededor de 5.8 millones).

Los ciudadanos afiliados a partidos políticos al 29 de junio ascienden a 568,940, cantidad que es equivalente al 10% de los empadronados. (Verdetalles del proceso y del desempeño de los partidos en los cuadros 1 y 2) Desde el inicio del año los partidos políticos intensificaron sus actividades, de cara a su participación en las elecciones generales. Mientras que en enero tales organizaciones eran 19, en marzo y junio otras 2 lograron su inscripción. Los hechos más relevantes ocurridos en el seno de los partidos durante este período se relacionaron con la definición de su participación en las 3 elecciones o solo en algunas de ellas, con la designación de sus candidaturas a los principales cargos de elección popular, con la elaboración y propuesta de sus plataformas programáticas, así como con el cumplimento de la nueva normativa electoral, particularmente en lo que respecta al control y fiscalización del financiamiento político.

Aunque algunos partidos habían intensificado su actividad organizativa y proselitista desde inicios del año 2006, lo que incluso fue objeto de señalamientos por parte de algunos medios de comunicación social, por considerar que se violaba la ley que solo autoriza la realización de propaganda electoral después de haberse efectuado la convocatoria oficial a elecciones, el caso es que al inicio del presente año solo 4 partidos habían definido a su candidato presidencial (ANN, Patriota, UNE y Unionista), tratándose casualmente de los secretarios generales de cada organización.

Por consiguiente, entre enero y abril se produjo una intensa actividad de promoción y negociación de candidaturas, habiéndose experimentado en algunos casos drásticos cambios de última hora en diversas postulaciones para la presidencia y el Congreso. La búsqueda de candidatos idóneos para la vicepresidencia fue otro de los temas que más atención suscitó. En este sentido, fue notorio que en varios casos los partidos y sus presidenciables optaron por incorporar como vicepresidenciables a personas provenientes del sector privado, tal como ocurrió con ANN, Encuentro por Guatemala y Patriota. Aunque el de la GANA es el Secretario General de la organización, también se trata de un conocido dirigente empresarial de la industria del azúcar.

De los 14 partidos que postulan candidatos presidenciales, 8 se constituyeron en los últimos 5 años, por lo que para 6 de ellos ésta es la segunda vez que participan en un proceso electoral y 2 lo hacen por primera vez. En este contexto, llama la atención que de los 4 candidatos que más intenciones de voto a su favor presentan, según los resultados de diversas encuestas dados a conocer por los principales medios de comunicación del país, 2 son rostros relativamente nuevos en la política partidaria nacional (Rigoberta Menchú y Alejandro Giammattei), aunque ya eran conocidos por otros desempeños públicos.

Los otros 2 (Álvaro Colom y Otto Pérez Molina) que encabezan los sondeos, son secretarios generales de sus partidos y se dieron a conocer en la década de los 90 como funcionarios públicos.
Durante los meses de mayo y junio varios partidos –Democracia Cristiana, FRG, UNE, Unionista, URNG-, dieron a conocer sus propuestas programáticas, con distintos grados de elaboración y profundización.
Diversas entidades de la sociedad –cívicas, empresariales, religiosas- han organizado foros para brindar a los candidatos presidenciales y vicepresidenciales, pero también a candidatos a diputados y a alcaldes, la oportunidad de precisar sus ofertas, aunque la exigencia ciudadana es que se explique el cómo y con qué recursos van a lograr lo que ofrecen.

Por su parte, la mayoría de medios de comunicación, tanto impresos como radiales y televisados, han contratado los servicios de consultoras políticas para la realización de encuestas políticas mensuales. A la vez, algunos han realizado entrevistas exhaustivas con los candidatos y han creado espacios específicos, publicado reportajes y publicaciones especiales, todo lo cual contribuye a una información balanceada que enriquece el debate y propicia la participación ciudadana.

Sin embargo, a pesar de la actividad desplegada por los partidos, y de la profusión de información, por lo menos en los ambientes urbanos expuestos a la difusión de los medios de comunicación, hasta fines de junio se constata un escaso interés ciudadano en los comicios, siendo notorio que ninguno de los candidatos logra generar grandes adhesiones. Se espera que esta apatía pueda revertirse en los últimos 70 días, pues un incremento de la abstención el día de los comicios sería contraproducente para el fortalecimiento del sistema democrático. En este contexto, ha llamado la atención el uso de los medios electrónicos para la difusión de campañas negras, de las que son blancos sobre todo los 2 principales candidatos.

Adicionalmente, a pesar que los dirigentes partidarios suscribieron en el mes de abril, por instancias del Foro Permanente de Partidos Políticos, un Pacto de Ética, durante el mes de junio los dos partidos cuyos candidatos encabezan las encuestas comenzaron a propinarse golpes bajos, lo que abona al desinterés y desgano ciudadano.

Bajo desempeño de los partidos en el Congreso
En lo que se refiere al desempeño de los partidos en el Congreso, lo que se estima que sería su mejor carta de presentación a la hora de solicitar el voto a favor de un nuevo mandato para sus
candidatos, éste no ha sido el deseable, de acuerdo con las expectativas de diversos sectores sociales. Después que durante 2 años el partido GANA, en el gobierno, dirigió los destinos del
Organismo Legislativo, con 2 coaliciones distintas, los principales partidos de oposición –FRG, PAN, Patriota, Unionista, y la bancada Solidaridad- acordaron excluir al partido de gobierno de la
conducción del Congreso durante su último año de gestión y promovieron, para el período 2007-08, una junta directiva compuesta solo por ellos (la que obtuvo 123 votos a favor, lo que indica que
prácticamente obtuvo el respaldo de todos los partidos de oposición). Uno de los argumentos utilizados para impulsar esta opción fue que de esa manera se garantizaría un efectivo desempeño del máximo organismo de representación política, particularmente en un año electoral.

A pesar que se sostuvieron varias reuniones de coordinación con el Ejecutivo para concertar una agenda legislativa, al final el rendimiento ha sido similar o menor al de las anteriores directivas. De esa cuenta, la agenda legislativa de seguridad siguió sin aprobarse, a pesar de la presión de la opinión pública, del gobierno, de los medios de comunicación y de la propia comunidad internacional. La agenda del Plan Visión de País, que la mayoría de partidos construyeron a lo largo
de todo el año 2006, que comprendía 4 temas básicos: seguridad democrática y justicia, educación, desarrollo rural y salud/nutrición, no solo no avanzó en términos generales, cosa a la que se habían
comprometido expresamente tanto los secretarios generales de los principales partidos como la propia Junta Directiva del Legislativo -el Congreso incluso creó una comisión especial para el efecto-
, sino que tropezó con rechazos en lo relativo a la forma como se conformaron las leyes marcos de educación y salud.

Lo más relevante, un poco antes del cierre del primer período ordinario desesiones, el 15 de mayo, fue la aprobación del Convenio de la Haya sobre adopciones, lo cual era exigido por la mayoría de gobiernos de países con familias que adoptan niños guatemaltecos, encabezados por el de EE.UU.

Otro problema que siguió afectando la imagen del Congreso fue el de los cambios de bloque efectuados por varios diputados. Si bien el fenómeno del transfuguismo ha sido una característica del débil sistema de partidos del país, dado que en general existe poca identificación y compromiso de los diputados con los partidos que los postulan, el mismo cobró más fuerza en este período en vistas de la definición de candidaturas para las elecciones. En la medida que un diputado que aspira a la reelección no encuentra respaldo en su organización para buscar un nuevo mandato, gestiona y logra que otro partido lo respalde, máxime si asegura contar no solo con cierto caudal electoral sino que con aportes financieros apropiados. Mientras que en el período de enero 2004 a junio 2007 alrededor de 70 diputados (de un total de 158) cambiaron de partido, unos 15 lo hicieron en estos meses.

De acuerdo a diversas fuentes, se asegura que alrededor de 115 diputados buscan la reelección, estimándose que un alto porcentaje de ellos podrían lograrlo.



Fuente: asies.org.gt


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