Analisis Politico En las elecciones 2007 se constata un ligero incremento de la participación polÃtica de las mujeres en Guatemala 17 Ago, 2007 - 11:23:00
En este contexto, en 1945 se concede el derecho al sufragio para las mujeres que sabÃan leer y escribir.
La revolución democrática de octubre de 1944, que puso fin a un perÃodo de dictaduras y Gobiernos autoritarios, introdujo reformas sociales y polÃticas que tenÃan por objeto la democratización del sistema polÃtico y el aumento de la participación de las mujeres e indÃgenas tradicionalmente excluidos. En este contexto, en 1945 se concede el derecho al sufragio para las mujeres que sabÃan leer y escribir. Veinte años más tarde, en 1965, se reconoce el sufragio como un derecho polÃtico universal.
Entre 1955 y 1985 solamente fueron electas 5 mujeres como diputadas al Congreso de la República. Los distintos gobiernos militares que se sucedieron excluyeron a las mujeres y solamente se nombró a una mujer como Ministra en 1983.
Estos escasos resultados obedecen al hecho que, en general, se relega a las candidatas a los últimos puestos de las postulaciones al Congreso, lo que es un claro inconveniente para que puedan resultar electas (la mayorÃa de mujeres candidatas ocupan puestos de la lista más allá del segundo lugar. Sin embargo, los resultados de los procesos electorales ponen de manifiesto que en general son las dos primeras postulaciones para el Congreso las que tienen la mayor oportunidad de ser electas). La feminización de los grupos parlamentarios es muy escasa en los partidos de derecha y de izquierda. Aunque los partidos de izquierda son los que presentan más candidatas, el hecho de ser minoritarios provoca que el número de mujeres electas, por ellos postuladas, sea muy escaso.
Por otra parte, hay muy pocas mujeres que ocupan puestos de responsabilidad en las comisiones permanentes del Congreso, y cuando los ocupan son relegadas a las comisiones tradicionales de mujeres, familia, educación o salud.
Binomios integrados por mujeres
EG Rigoberta Menchú Tum Fernando Montenegro URNG-MAIZ Miguel Angel Sandoval Walda Barrios
El fundamento legal de esta propuesta, y de las que vendrÃan posteriormente, se encuentra en la Constitución PolÃtica de la República, asà como en los convenios y tratados internacionales sobre derechos humanos que han sido ratificados por el Estado de Guatemala, especialmente el Convenio sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer, que busca establecer la igualdad de condiciones entre hombres y mujeres, y eliminar los obstáculos que, de hecho y de derecho, existen para la participación polÃtica de las mujeres en condiciones de equidad.
En septiembre de 1998 la propuesta de las organizaciones de mujeres sobre las cuotas de participación polÃtica se aprobó en primera y segunda lectura en el Congreso de la República. Sin embargo, la reticencia de muchos diputados y partidos polÃticos de derecha impidió su aprobación final. Durante el año 2000, la Comisión de Reforma Electoral del Congreso de la República, hizo un llamado a las organizaciones sociales para reanudar el proceso de reforma a la Ley Electoral y de Partidos PolÃticos. Las organizaciones de mujeres, integradas en la Instancia para la Equidad PolÃtica presentaron a la Comisión de Asuntos Electorales una nueva propuesta de reforma de la Ley Electoral y de Partidos PolÃticos que planteaba las cuotas de participación polÃtica.
Las organizaciones de mujeres hicieron un importante trabajo de cabildeo con los distintos partidos polÃticos representados al Congreso, asà como un importante trabajo de promoción de las cuotas en la sociedad. No obstante, en marzo de 2004 el Congreso de la República aprueba las reformas de la Ley Electoral y de Partidos PolÃticos sin incluir la propuesta de las organizaciones de mujeres. La aprobación de las reformas de la Ley Electoral provocó descontento en algunas organizaciones de la sociedad civil ya que no fueron tomadas en consideración sus propuestas en las reformas, como en el caso especÃfico de las mujeres.