@ Editorial
En este Boletín electrónico del Grupo de Trabajo del GTD-PREAL, del mes de octubre de 2010, analizamos las políticas impulsadas en el estado de Washington, en Estados Unidos. Se trata de una iniciativa interesante para mejorar el desarrollo profesional de los docentes.
Complementando los aportes realizados en boletines anteriores, este número busca contribuir a la construcción de un debate informado sobre el contexto de actuación de los docentes latinoamericanos a partir del conocimiento de experiencias exitosas en otros países.
Junto con nuestra página WEB, el Boletín es una de las vías de difusión e intercambio del GTD-PREAL. Al igual que todas las demás actividades del grupo, la presente publicación está abierta a los aportes de los lectores. Contamos con Uds. para difundir información que enriquezca el intercambio de la red.
Denise Vaillant / Coordinadora / GTD-PREAL
@ Tema del mes
Nexo entre desarrollo profesional y certificación1
El desarrollo profesional docente ha tenido poco éxito en América latina. Como adelantáramos en nuestro boletín Nº 4 del año 2004, pese a los esfuerzos, los resultados alcanzados por las políticas de formación continua han sido parciales y magros.
Esto se explica, en parte, por la presencia de una visión “compensatoria” que busca subsanar los déficits de la formación inicial antes que construir un desarrollo profesional a lo largo de la carrera docente. En contraste con esta realidad, a nivel internacional existen numerosas iniciativas que han logrado avances, tal y como hemos reseñado en distintas entregas de este mismo boletín. En esta oportunidad, analizamos la experiencia del estado de Washington, en Estados Unidos, un ejemplo interesante para fortalecer y mejorar la calidad docente, estrechando los vínculos entre el desarrollo profesional y la certificación de los profesores.
1 Los contenidos de este boletín fueron elaborados en base a Office of the Superintendent of Public Instruction OSPI (2006). Professional growth planning for clock hours: Guidelines for educators in Washington state.
Certificación
La certificación profesional en el estado de Washington se basa en un proceso individualizado, centrado en incrementar las habilidades y competencias docentes para lograr un mayor impacto sobre los aprendizajes de los alumnos. A través de la certificación profesional (PROCERT), los docentes demuestran que cumplen con los tres estándares requeridos: efectividad en la docencia, desarrollo profesional y contribuciones profesionales
Efectividad en la docencia
Estrategias de enseñanza e impactos positivos en los logros de los estudiantes
Variedad de estrategias de evaluación, incluyendo el monitoreo de los estudiantes basado información empírica
Principios adecuados para la gestión del aula de clase, que promuevan un entorno seguro y centrado en el aprendizaje de los alumnos
Diseño y adaptación del currículo en base a las necesidades de cada estudiante
Sensibilidad cultural en la tarea de enseñar y una relación positiva con estudiantes, familias, y la comunidad
Integración de tecnología en la enseñanza y en la evaluación
Desarrollo profesional
Autoevaluación de la docencia a través de reflexión continua sobre la tarea de enseñar
Uso de estándares profesionales para evaluar el desempeño profesional
Desarrollo e implementación de un plan adecuado de crecimiento profesional
Actualización regular de conocimientos en áreas y asignaturas de su especialidad, en aspectos teóricos, investigación reciente y prácticas éticas.
Contribuciones profesionales
Preocupación para que el curriculum, el entorno de aprendizaje y la enseñanza cubran las necesidades de cada estudiante
Participación colaborativa en actividades de mejora de la calidad de la enseñanza en el centro educativo En la actualidad, el de certificación implica una secuencia en tres etapas.
La primera, de pre-evaluación, consiste en un seminario necesariopara obtener el PROCERT, pero en la que también se busca que cada docente realice una auto-evaluación para identificar las áreas en las que requiere mejorar. Durante la segunda etapa los docentes deben participar en distintas instancias de aprendizaje y de formación, a través de cursos en universidades o actividades inscritos en un plan de crecimiento profesional por horas-reloj (ver próxima sección).
Finalmente, en la tercer etapa, el docente, a través del desarrollo de un portafolio, debe demostrar que cumple con los tres estándares descritos.
Desarrollo profesional individual por “horas-reloj”
En la década de los 90s, en el marco de una serie de reformas basadas en estándares, el Estado de Washington invirtió fuertemente en la mejora de la calidad de sus docentes.
Esta inversión implicó la creación y consolidación de centros de aprendizaje y evaluación para los docentes, que ofrecen formación y apoyo. También supuso el aumento de apoyo económico a las escuelas para fortalecer sus actividades de desarrollo profesional. Estos tempranos esfuerzos fueron la base de la actual política, aprobada en el año 2006, que establece un vínculo estrecho entre el desarrollo profesional y la certificación docente.
El desarrollo profesional es visualizado como un trayecto que puede ser recorrido por los docentes de diferentes maneras. A través de los “planes de crecimiento profesional por horas-reloj”, los docentes pueden acreditar y ganar hasta 60 de las 150 “horas-reloj” de desarrollo profesional que se requieren tanto para obtener y mantener la certificación que habilita a ejercer la docencia y a avanzar en la carrera.
Los docentes interesados en llevar adelante un plan de crecimiento profesional por horas-reloj pueden presentar una propuesta, en forma individual o colectiva.
Inicio
Elaboración de plan en base a autorreflexión y análisis de necesidades del centro educativo y evidencia de resultados de aprendizaje de estudiantes.
Retroalimentación de supervisor
Revisión de alineación del plan con objetivos y necesidades del centro educativo.
Revisión/
aprobación
Evaluación y aprobación por parte del Comité de Desarrollo Profesional.
Revisión de medio término
Evaluación en base a autorreflexión y presentación de evidencia preliminar, Retroalimentación y ajustes.
Informe final
Síntesis de logros, dificultades, impacto en aprendizajes estudiantiles.
Evaluación y aprobación de horas-reloj
Evaluación y aprobación final de “horas-reloj” equivalentes por parte del Comité de Desarrollo Profesional.
Una vez presentados, los planes son evaluados por un Comité y si son aprobados, . comienza su implementación y monitoreo externo, a través de instancias periódicas.
En estos monitoreos periódicos (denominados “interim reviews”) los docentes participantes escriben una reflexión individual sobre el progreso realizado respecto a lo previsto en el plan, incluyendo evidencia preliminar sobre los impactos alcanzados y las posibles modificaciones a realizar en la planificación.
Esta instancia permite a los docentes recibir comentarios de sus supervisores y compartir su experiencia con colegas. Una vez concluida la implementación del Plan, los profesores presentan un informe final, que es revisado por un comité que resuelve la cantidad de horas-reloj e desarrollo profesional que pueden atribuirse a las actividades realizadas.
En síntesis.
La información presentada en este boletín da cuenta de una experiencia interesante que imprime flexibilidad a las actividades de desarrollo profesional, lo que permite a los maestros y profesores crearse su propia “ruta” de formación, en el centro en que trabajan. Pero quizá lo más novedoso es que, aun en este escenario de recorridos individualizados de desarrollo profesional, existe un vínculo con la certificación profesional.
Las políticas impulsadas en el estado de Washington constituyen un ejemplo interesante para la reflexión sobre el desarrollo profesional en América Latina, donde la rigidez y la visión compensatoria parecen haber obstaculizado la promoción de políticas más integradas, que vinculen la vieja “formación en servicio” con una carrera profesional que contribuya a mejorar la calidad de los docentes.
Referencias de interés
Office of the Superintendent of Public Instruction OSPI (2006).@ Noticias
Nuevas publicaciones referidas a la profesionalización docente
Haigh, A. (2010) Enseñar bien es un arte. Sugerencias para principiantes. Barcelona: Nancea. ISBN: 978-84-277-1641-4.
El libro propone algunas “Ideas clave” o “Grandes Ideas”, en las que se apoya la tarea de enseñar y aprender, expresadas con un lenguaje corriente y fácilmente comprensible.
Estas “Ideas básicas”, se pueden aplicar tanto a la enseñanza de alumnos de todas las edades como a la preparación del profesorado. Su lectura proporciona a los futuros educadores, o a quienes se inician como principiantes en la tarea de enseñar, las habilidades necesarias para enseñar a sus alumnos a que aprendan a pensar.
Poniendo en práctica los consejos que aporta, podrán comprender mejor en qué consiste enseñar y en qué consiste aprender; y conseguirán que los alumnos disfruten y valoren su educación, adquieran autoconfianza y autoestima, y desarrollen un aprendizaje autónomo a lo largo de toda su vida.
Fuente: preal.org