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Encuentro por Guatemala
02 Jul, 2007 - 11:29:00

Somos parte de una comunidad, de un barrio, de un grupo étnico lingüístico o cultural, de un país, y no somos solo personales individuales.

CANDIDATO PRESIDENCIAL: Rigoberta Menchú Tum

Indígena, Maya-Quiché, nació el 9 de enero de 1959 en la aldea Laj Chimel, municipio de San Miguel de Uspantán, Quiché, en la tierra del maíz: Guatemala. Rigoberta creció entre las montañas de Quiché y las fincas de la Costa Sur guatemalteca, zona a la que, año con año, bajan miles de indígenas a trabajar por míseros salarios, en las ricas tierras de los finqueros, donde se produce, café, azúcar algodón, y otros productos para la exportación.
 
Hija de dos personas respetadas en su comunidad, Vicente Menchú Pérez, luchador por la tierra y los derechos de sus hermanos indígenas y Juana Tum K´otoja´, indígena experta en los saberes de los partos, desde niña aprendió de sus padres a respetar y querer la naturaleza, lo sagrado de sus sitios y la vida colectiva de las comunidades indígenas. 
 
Pero también desde pequeña, conoció las injusticias, la discriminación, el racismo y la explotación que mantienen en la pobreza extrema a miles de indígenas en Guatemala. La miseria la obligó a buscar sustento en la capital del país, para ayudar a sus padres y hermanos, pero fue en las comunidades indígenas donde aprendió a defenderse organizándose.
 
En la lucha por la tierra perdió a su primer hermano Patrocinio, quien fue secuestrado por el ejército el 9 de septiembre de 1979, y presuntamente asesinado, aunque hasta la fecha se desconoce el paradero de sus restos. Cuatro meses más tarde, el 31 de enero de 1980, sufrió la pérdida de su padre, quien murió calcinado, junto con otras 36 personas, en la masacre de la Embajada de España. 
 
La madre de Rigoberta fue secuestrada el 19 de abril de 1980 y, aunque existen diferentes versiones sobre su presunto asesinato, también se desconoce el paradero de sus restos. Su hermano Víctor Menchú Tum, fue asesinado por el ejército el 8 de marzo de 1983.
 
Estos hechos constituyen uno de los argumentos que sustentan la búsqueda de la Justicia Universal y la lucha contra la impunidad que lleva a cabo Rigoberta, quien logró escapar de la horrenda política de terror implantada en Guatemala y siguió, hasta que las circunstancias lo permitieron, trabajando y organizando a su gente para resistir el exterminio practicado por el Estado. 
 
Salió al exilio a México en 1981, desde donde continuó su incansable trabajo de denuncia sobre el Genocidio en Guatemala, e inició también, el conocimiento profundo y la lucha en los espacios de la comunidad internacional a favor del respeto y por el reconocimiento de los derechos de los Pueblos Indígenas del Mundo.
 
Participó desde 1982, en las sesiones anuales de la Subcomisión de Prevención de las Discriminaciones y Protección a las Minorías de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, así como en las Asambleas Generales del Organismo Mundial desde 1993.
 
Su trayectoria, trabajo y lucha por el respeto a los derechos humanos, en especial por los de los Pueblos Indígenas, la hicieron acreedora al Premio Nobel de la Paz en 1992 y desde entonces, Rigoberta Menchú Tum, sigue su misión universal, ya que, como ella misma lo ha dicho: "Mientras yo viva, el Premio Nobel que recibí tendrá un sentido".

Solidaridad
Somos parte de una comunidad, de un barrio, de un grupo étnico lingüístico o cultural, de un país, y no somos solo personales individuales.  Esta perspectiva social de la persona, BASADA EN LA IGUALDAD DE TODOS Y TODAS y en un sentido de fraternidad, nos motiva a actuar a favor de los derechos de todos los guatemaltecos y guatemaltecas e incluso más allá de nuestras fronteras. 

Propugnamos por un principio de cooperación, muy diferente a una visión exclusivamente individualista.

Creemos en la "solidaridad intergeneracional", tomando en cuenta que nuestras acciones u omisiones de hoy tendrán repercusión en el futuro y afectarán a nuestros hijos, a nuestros nietos, a los hijos de nuestros nietos.

Todo lo que hagamos o dejemos de hacer hoy tendrá efectos en el paisaje, en el clima, en la salubridad, en la calidad de vida de las futuras generaciones.  Por esta razón NOS COMPROMETEMOS a velar por el uso y aprovechamiento racional del agua, de la tierra, de la fauna y de la flora, de manera que alcancemos el desarrollo económico, social y tecnológico de nuestro país combatiendo la contaminación y manteniendo el equilibrio ecológico.

Seremos SOLIDARIOS dentro del partido, promoviendo simultáneamente un auténtico cambio de mentalidad en todo el país, contribuyendo así a crear una sociedad en que exista un sentido permanente de protección y de cooperación para el conjunto de la población y entre todos los hombres y mujeres.
  
Libertad
Consideramos que la libertad de las personas para elegir el tipo de vida plena que desean es FUNDAMENTAL.  Defendemos las libertades políticas e individuales básicas, que para nosotros son irrenunciables.

Estamos convencidos de que la libertad también debe concebirse como requisito para que las personas puedan desarrollarse y crecer, ampliar sus opciones y liberarse de la inseguridad, de la ignorancia, de la enfermedad y de la pobreza.  Una persona acosada, sin educación, enferma y pobre no es libre, aunque no le impidan expresar sus ideas, su religión, trabajar y organizarse.

El Estado DEBE asegurarse que se desarrollen las capacidades de todos los guatemaltecos y guatemaltecas, garantizándoles seguridad y acceso a la salud, la educación, la justicia y la seguridad social, para que así sean realmente libres, con educación, liberado de la enfermedad y de la pobreza, y también CON LIBERTAD para que puedan expresarse  opinar, movilizarse, trabajar y organizarse, RESPETANDO EL PLURALISMO IDEOLÓGICO. 

La libertad requiere que todos los ciudadanos y ciudadanas cumplan con sus deberes y responsabilidades públicas.  Por ello todos tenemos que cumplir con nuestras obligaciones de participar, tributar y respetar al Estado de Derecho.

Equidad
En Guatemala existen desigualdades económicas y sociales, entre ricos y pobres, hombres y mujeres, grupos étnicos, área rural y urbana, jóvenes y personas adultas mayores, lo cual significa que puede existir una democracia electoral pero sin equidad, y con un ejercicio del poder real por parte de aquellos que tienen más recursos y características que les proporcionan capacidades desiguales de incidir en el destino de Guatemala.  

Por eso nosotros creemos tanto en la IGUALDAD DE OPORTUNIDADES, como en ejercer la ciudadanía y fortalecer las capacidades ( educativas, de salud, participación y trabajo) de todos los guatemaltecos y guatemaltecas existentes y de incidir en la creación de la Guatemala que desean.

Estamos convencidos de que fortalecer las capacidades y generar oportunidades para todos y todas requiere de ambiciosas políticas universales en educación y salud a las que niños y niñas, hombres y mujeres, tengamos acceso, así como un Estado que garantice la SEGURIDAD CIUDADANA para todas las personas, que es la primera obligación de un Estado eficaz.  También requiere una política fiscal sólida, que garantice que los que más tributen proporcionalmente más que los demás para reducir esa desigualdad de la RIQUEZA Y EL PODER, y para permitirle al Estado cumplir con sus obligaciones sujetándolo al Estado de Derecho y a una rigurosa rendición de cuentas.

Estamos a favor de normas que RESPETEN LOS DERECHOS LABORALES, el derecho de todos y todas a organizarse, a participar de manera conjunta para compensar la concentración del poder en pocas manos, y a garantizar condiciones de trabajo y SALARIOS DIGNOS.

Pluralismo Étnico-Cultural
Guatemala está conformada por mayas, garífunas, mestizos, xincas y otras identidades, lo cual se refleja en UNA GRAN DIVERSIDAD ÉTNICA, LINGÜÍSTICA Y CULTURAL, con distintas visiones acerca de la vida que cada uno considera buena.  

Reconocer esta diversidad, tomando en cuenta también las grandes desigualdades, como la excusión y la discriminación, requiere de un compromiso racional y emocional para ENTENDERNOS CON RESPETO Y SENSIBILIDAD CON LA MENTE Y EL CORAZÓN. Requiere una actitud y un esfuerzo intercultural, comenzando por escuchar a los demás acudiendo al diálogo y al respeto de las diferencias.

Necesitamos políticas multiculturales para potenciar nuestras identidades, erradicar la discriminación y reconocer nuestras diferencias, todo ello con base en la reciprocidad y en la búsqueda de un marco común para encontrar soluciones.
 


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