Por: Maby López
Tras conocerse que tenía reparos en la Contraloría General de Cuentas cuando fungió como vocal II ante la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG), Mario Devik Osorio Pérez fue separado de su cargo como viceministro de Cultura y Deportes. Ayer, tuvo que abandonar su oficina ubicada en el Palacio Nacional de la Cultura.

Antes de entregar el cargo, en el cual estuvo al menos un mes, el exfuncionario aseguró que presentó su renuncia al presidente Otto Pérez Molina y a la vicepresidenta Roxana Baldetti y que no fue destituido.
La vicemandataria informó el domingo acerca de una red en instituciones de gobierno, que habían desfalcado al Estado por Q700 millones. Sin embargo, a decir de Osorio, él deja su cargo por los reparos que la Contraloría hizo en la devolución de unos gastos de viáticos y representación, no por el desvío de esos fondos.
“En todo el tiempo que he estado en el deporte, jamás he manejado una cantidad así. Me estoy yendo por unos reparos que todavía tengo, que no sabía que existían y los cuales voy a desvanecer”, dijo el exviceministro, quien también agregó que las autoridades del Ejecutivo conocían que no tenía la solvencia de la Contraloría.
El mandatario dijo desconocer la situación de Osorio, y agregó que, luego de conocerse ese caso, se ha ordenado a la Secretaría General de la Presidencia establecer una norma a nivel interno, para que en adelante todos los funcionarios que vayan a ocupar un cargo cuenten con la solvencia respectiva de la Contraloría.
“La haremos llegar (la norma) a todos los ministros y jefes de dependencia, pues aunque es algo que no existe en la ley, se debe solicitar previo a ser nombrados”, resaltó el jefe de Estado, al agregar que si se detecta a otro funcionario involucrado en actos anómalos también será destituido.
Publicado por: Oscar Estrada
Fuente: dca.gob.gt