Por: Maby López
Un total de 4,625 trabajadores fueron contratados en 2011 para laborar con el programa Bolsa Solidaria, implementado por el anterior gobierno. Sin embargo, se pudo determinar que esas personas funcionaron como “operadores de la campaña política pasada”, según confirmó ayer el presidente, Otto Pérez Molina.

El mandatario y la vicepresidenta, Roxana Baldetti, visitaron las instalaciones del programa, en donde encontraron una serie de anomalías, las cuales evidencian que este fue utilizado con fines electorales.
La información revela que 3,500 personas fueron contratadas por el Fondo Nacional para la Paz (Fonapaz), mientras que el resto de contrataciones fueron distribuidas en otras instituciones, como la Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial).
El presidente indicó que, solamente en 2011, las autoridades anteriores gastaron al menos unos Q500 millones, de los cuales Q373 millones fueron invertidos en alimentos y el resto en pago de planillas.
Explicó que solicitarán una auditoría externa para ese y otros programas, y dicha solicitud se hará también a la Contraloría General de Cuentas (CGC). Además, se interpondrán denuncias en los tribunales correspondientes por los actos anómalos encontrados, procesos legales que estarán a cargo de la vicemandataria.
Renzo Rosal, analista independiente, considera que los programas sociales fueron un compensador de orden social y cumplieron con un mandato fundamental, que era construir el mejoramiento de las situaciones de desigualdad e inequidad en el país.
No obstante, se convirtieron “rápidamente en carácter clientelar” y por ende sirvieron para fines electorales. “Desnaturalizaron el sentido social”, expresa. Rosal agrega que, aunque antes solo había una percepción de malos manejos, ahora se pueden tener las evidencias concretas de cuáles fueron los extremos con los cuales se manejaron dichos programas.
Publicado por: Oscar Estrada
Fuente: dca.gob.gt