Etiqueta Al Sentarse a la Mesa 27 Sep, 2004 - 09:41:00
El ambiente agradable es lo principal para una buena comida. La serenidad y la armonÃa deben reinar en el comedor, y se debe comer con tranquilidad y pasimonÃa, mientras se participa de la conversación.
Si los puestos no están asignados previamente, los invitados esperan a que la anfitriona, desde el suyo, les indique dónde deben sentarse.
La silla se acerca de tal manera que la barbilla del comensal quede frente al borde de la mesa.
La postura que se debe adoptar en la mesa:
Se debe mantener la espalda recta. Para lograrlo, se colocan los pies juntos, uno delante del otro. Sin estirar ni cruzar las piernas por debajo de la mesa, ni hacer contorsiones con los tobillos o pies.
Los cubiertos deben ascender con los alimentos a la boca, en vez de que la cabeza descienda hacia el plato. La vista debe seguir el trayecto del alimento que se lleva a la boca es incorrecto dirigir la mirada a otra parte.
Al utilizar los cubiertos, los codos deben permanecer ligeramente pegados al cuerpo, sin separarlos o elevarlos en exceso.
Los brazos se mantienen fuera, apoyando sobre la mesa sólo las muñecas y las manos. En ningún caso se apoyan los codos sobre la mesa.
La servilleta se desdobla en dos, nunca completamente, ni a la vista de todo el mundo, y se coloca sobre las rodillas. No es de buen gusto meterse una punta de la servilleta en el chaleco, la blusa o el cinturón, ni anudarla alrededor del cuello.
La servilleta puede usarse cuantas veces se necesite durante la comida y es obligatorio hacerlo antes de tomar agua o vino.
Si se necesita estornudar, toser o sonarse la nariz, se busca un pañuelo limpio inmediatamente, actuando con discreción y pidiendo disculpas.
Si se trata de un ataque persistente de tos, es mejor salir de la habitación hasta recuperarse, para no molestar a los demás. Tomar un poco de agua o comer un trozo de pan, algunas veces suaviza la situación.
La anfitriona debe evitar excusarse por las cosas que no salieron como debÃan. Es mejor pasar por alto que la sopa quedó un poco salada y que la carne estuvo a punto de quemarse, sin convertirlo en tema de conversación en la mesa. Los comensales bien educados sólo harán comentarios de elogio y enhorabuena al anfitrión.
Jamás se utilizan los palillos de dientes en la mesa.