Ambas disciplinas esperan la reunión del viernes del COI para ver si pueden ingresar al programa de los Juegos de Río de Janeiro 2016. La 121° la entidad concluirá con la anunciada reelección de su presidente Jacques Rogge.
Inaugurada con la elección de Rio, la 121ª sesión del Comité Olímpico Internacional (COI) sigue el miércoles en Copenhague y culminará el viernes con la anunciada reelección del presidente Jacques Rogge y la previsible introducción del golf y el rugby a VII en los Juegos de 2016.
Interrumpida por el XIII Congreso Olímpico, que en sus conclusiones abogó por incrementar la protección de los deportistas y de la juventud, la sesión plenaria del COI estará marcada además por la elección de nuevos miembros y la remodelación del comité ejecutivo, verdadero gobierno olímpico.
Después de dedicar las jornadas del miércoles y del jueves a los informes de las distintas comisiones de la institución y de las ciudades que albergarán los próximos Juegos Olímpicos (Vancouver, Londres y Sochi), a partir del viernes se sucederán las votaciones.
Rogge, que ocupa el cargo desde que fue elegido en 2001 con un mandato de ocho años, declaró tras los Juegos de Pekín-2008 que estaba dispuesto a asumir otros cuatro años más, como permite el reglamento adoptado durante su elección.
Esa prórroga solicitada por un hombre que suscita bastante consenso hizo que no se presentara ninguna candidatura rival, por lo que Rogge tiene por delante una reelección sin duda en forma de plebiscito.
Menos unánime será la opinión de los 110 miembros del COI respecto a los dos deportes candidatos a entrar en el programa de los Juegos de 2016 que organizará Rio de Janeiro - el rugby a VII y el golf - a pesar del importante apoyo que les está dando el propio Rogge.
En las recomendaciones presentadas por el comité ejecutivo del COI en agosto, se prefirió el golf y el rugby a VII antes que el béisbol y al sóftbol, que estaban en el programa olímpico en Pekín-2008, así como que el patinaje sobre ruedas, el karate y el squash.
Eso no significa obligatoriamente que los electores vayan a votar por los dos, aumentando el programa olímico a 28 deportes, su número máximo, lo que supondría al mismo tiempo cerrar la puerta en un futuro cercano a cualquier otra nueva disciplina.
Y es que hasta 2013 no se debatirá la posibilidad de sacar algún deporte del programa y, en consecuencia, de introducir alguno nuevo.
De forma bastante menos agresiva que las ciudades candidatas la semana pasada, los dirigentes del rugby y del golf llevan adelante estos días en Copenhague una intensa campaña de lobby para superar el último obstáculo. Y esta vez también será crucial su presentación final ante los miembros del COI.
Fuente: adnmundo.com