01 Mar, 2010 - 08:42:23
Aunque el asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias que no tiene cura, se puede controlar. También se pueden prevenir las crisis que se presentan a través de cuadros clínicos como tos insistente, silbido en el pecho y dificultad para respirar, que regularmente aparecen por la noche y madrugada
Por: Maby López

La doctora Paola Carpio, especialista en asma, alergia e inmunología, señala que las exacerbaciones de los anteriores cuadros se pueden prevenir si el paciente ha tomado su medicamento controlador o preventivo, como esteroides inhalados.
Cuando se presentan síntomas agudos, son utilizados los medicamentos de rescate o broncodilatadores.
Aunque no existe un número de crisis que puedan presentarse al año, se sabe que si un paciente crónico no está controlado es posible que presente más de dos cuadros de tos al mes.
Lydiana Ávila, pediatra neumóloga, explicó que cuando los inhaladores de rescate se utilizan más de dos veces por semana, es una señal de que el asma no está controlado. Por esa razón se debe acudir inmediatamente al médico para que con un buen tratamiento el paciente pueda continuar sus actividades de manera normal y mejore su calidad de vida.
Carpio indicó que entre los factores que desencadenan una crisis están principalmente los intradomiciliarios, que incluyen la presencia de animales como gatos y perros. También afecta el polen de los árboles, sustancias irritantes, químicos, olores, gases que emanan de los automóviles y la contaminación ambiental, aparte de que existen factores hereditarios.
CAMPAÑA
Merck Sharp & Dohme ha lanzado una campaña informativa sobre los mitos y realidades del asma, con la cual buscan que a través de la página web www.msd.co.cr la población conozca acerca de la enfermedad.
Se Recomienda
Aspirar muebles, incluyendo colchones de camas, por lo menos dos veces por semana.
Colocar fundas, cobertores y sábanas a prueba de ácaros (hipoalergénicas). Estas fundas deberán lavarse por lo menos tres o cuatro veces al año.
Eliminar muñecos de peluche y cojines que puedan almacenar polvo dentro de la habitación.
Lavar sábanas de cama.
No permitir el acceso de mascotas a la casa (perros y gatos especialmente).
Abrir ventanas y puertas por lo menos un par de horas al día.
Deshumidificar la casa.
Eliminar plantas dentro de la casa y cuarto.
La limpieza de la casa debe hacerse con trapo húmedo, pues al barrer las partículas de polvo fácilmente se inhalan.
Cambiar cortinas cada ocho días, pues acumulan polvo. No se recomienda el uso de persianas.
Fuente: dca.gob.gt
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