En condiciones de infraestructura y equipo generalmente inferiores a las de los centros privados, médicos de los hospitales Roosevelt y San Juan de Dios han logrado en ambos nosocomios estatales, resultados satisfactorios en procedimientos tan delicados como los trasplantes renales y cirugías de mano.
Los éxitos obtenidos han significado curación y alivio para pacientes cuya precaria situación económica les hubiera hecho imposible costearse tratamientos de ese tipo en hospitales particulares.
“Los cuatro trasplantes que hemos tenido en el hospital, dentro del Programa del Trasplante Renal Pediátrico, han sido una experiencia exitosa, nos va muy bien”, afirma el doctor Randall Lou Meda, jefe de Nefrología Pediátrica del Roosevelt y presidente de la Fundación para el Niño Enfermo Renal (Fundanier).
De acuerdo con el nefrólogo sus pacientes ya están reinsertados a la vida normal y la aceptación del injerto al organismo de los receptores evoluciona de forma sorprendente.
Lou resalta que ayudaría bastante que el hospital pudiera proporcionarles medicamento antirrechazo a las cuatro pacientes, porque ello es una carga económica muy fuerte para las familias, que gastan un promedio mensual de Q8 mil.
Recordó que antes que el Roosevelt contara con la unidad de hemodiálisis, fallecía el 80% de los pacientes que ingresaban por primera vez con insuficiencia renal crónica, pero al contar con tratamientos y programas como el de Trasplante Renal Pediátrico ya no han acaecido muertes por esa causa.
Argelia Recinos Quiroa agradeció a las autoridades del hospital Roosevelt, en especial al Departamento de Nefrología Pediátrica, que hicieron posible que su hija Kimberly Gálvez Recinos, de 12 años, recibiera un riñón de su primo, Luis Fernando Recinos, de 26.
La mamá de Kimberly (una de las 4 niñas transplantadas) está complacida con la evolución del caso, ya que tras el trasplante su hija ya no tiene que estar conectada a una máquina.
La madre recordó que antes su hija no comía, se deprimía por la enfermedad y tuvo que someterse a 40 sesiones de hemodiálisis.
Para Karina Escobar de Michet, mamá de Estefanía Paola Michet Escobar, de 10 años, a su hija, el trasplante renal le dio nueva vida y remarcó que cotizó esta misma operación en hospitales privados y le costaba aproximadamente Q70 mil a Q100 mil, por lo que reconoció que se ahorró bastante dinero, excepto por el medicamento antirrechazo que lo tiene que comprar fuera del hospital.
MAYOR CREDIBILIDAD
Según el doctor Ludwig Ovalle, viceministro de Hospitales, el aumento en la demanda de atención médica se debe a la mayor credibilidad que existe entre la población hacia los hospitales públicos, lo que atribuye entre otros factores a lo gratuito de los servicios, ampliación del horario de atención al público en consulta externa y al incremento del número de quirófanos en todo el país.
El doctor Ángel Fernando Sánchez, secretario del Colegio de Médicos y Cirujanos de Guatemala, asegura que en el Tribunal de Honor de esa entidad se han recibido pocas denuncias de negligencias o mala práctica médica en hospitales públicos. El representante de este órgano colegiado agrega que existen otras instancias donde la población generalmente canaliza ese tipo de quejas.
Fuente: dca.gob.gt