Gracias a las técnicas de reproducción asistida o Fecundación in Vitro, Anabella del Rosario Orellana de Samayoa (32 años), pudo cumplir su sueño de convertirse en madre, no de uno, sino de cuatro niños a la vez, hecho acontecido en la Sala de Neonatos del Hospital de Gineco -Obstetricia del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).
El médico Arturo Chacón, director de ese centro dijo que dado que la madre de los infantes tuvo problemas de infertilidad, fue sometida a un tratamiento en una clínica privada, donde se le practicó la Fecundación In Vitro (FIV), ya que el Seguro Social actualmente no cuenta con los servicios de: Técnica de Reproducción Asistida.
Afirmó que este tipo de método es sumamente oneroso, lo que resta posibilidad a una buena parte de la población que lo necesita y no tiene acceso a él, por falta de recursos.
Como producto de la fertilización artificial, nacieron los niños: Manuel Rodrigo, Ariana del Rosario, Natalia del Rosario y Grecia Anabel, Samayoa Orellana a las 32 semanas de gestación (7 meses), el pasado 12 de agosto, con un peso promedio aproximado de dos libras y cuatro onzas, cada cual.
De momento, los infantes están sometidos al programa “Canguro”, sistema que en la Unidad de Neonatología del IGSS es empleado para aumentar el peso y talla de niños prematuros.
Criterio
Según el gineco-obstetra, Gustavo Adolfo Batres, supervisor de Maternidades del Ministerio de Salud, aparte de los orígenes hereditarios, los tratamientos de fertilización artificial son la causa más frecuente de embarazos múltiples, precisamente porque estimulan el ovario, y éste produce varios óvulos por a la hiperestimulación. Sin embargo, subraya que este sistema no está al alcance de la población debido a su costo.
FECUNDACIÓN IN VITRO
¿QUÉ ES?
Es una técnica de reproducción asistida, en la que los ovocitos (óvulos) se fecundan con los espermatozoides en el laboratorio, y los embriones así obtenidos se depositan en el útero de la paciente.
El objetivo es conseguir que el tratamiento finalice en embarazo, pero también es importante que la pareja viva el proceso como algo sencillo, sin molestias físicas, con ilusión y con confianza en su equipo médico.
Para que esto sea posible es necesaria una información y una coordinación perfecta de todo el personal facultativo que interviene y una valoración individualizada de las características de cada pareja, tanto a nivel médico como personal, en cuanto a sus deseos y temores.
¿Cómo se hace la Fecundación In Vitro?
Antes de iniciar un ciclo de Fecundación In Vitro (FIV) es necesario recibir información exhaustiva de todo el proceso en el plano médico, biológico, legal y psicológico. Además se requieren pruebas para conocer a fondo las características de cada pareja, ya que cuanto más se individualicen los casos, mejores van a ser los resultados.
La FIV es un proceso que se desarrolla por fases; en la primera se estimulan los ovarios, en la segunda se recuperan los ovocitos, en la tercera se hace la inseminación in vitro en laboratorio y finalmente se transfieren los embriones al útero de la paciente.
¿Es un tratamiento doloroso?
No es un tratamiento doloroso, de hecho la gran mayoría de las pacientes cuando se les pregunta al respecto coinciden en que lo peor es la ansiedad que se produce a lo largo de las diferentes fases del ciclo, especialmente cuando los embriones ya se han depositado en el útero y se espera el resultado. Por ello, antes de iniciar el ciclo las parejas se entrevistan con un(a) psicólogo(a) especialista en el tema, para prepararse lo mejor posible en torno a este aspecto.
Fases destacadas de la técnica
Estimulación ovárica:
Se trata de administrar una medicación que favorezca el funcionamiento ovárico con el fin de obtener un número alto de ovocitos. Los ovocitos se desarrollan en el interior de unas bolsas llenas de líquido que se denominan folículos que, conforme van creciendo, producen una hormona llamada estradiol, que puede ser valorada mediante un análisis de sangre.
Punción folicular:
O recuperación de los ovocitos mediante un sistema de aspiración de los folículos. Inmediatamente se procede a la evaluación de éstos en el laboratorio. El número de ovocitos obtenidos es variable dependiendo de la mujer, pero suele estar entre cinco y diez.
Obtención de muestras de semen
Durante el ciclo FIV, se recogen un mínimo de dos muestras de semen, una de ellas es para establecer un control que determine, entre otras cosas, la calidad del semen, y la otra u otras, se emplean para fecundar los ovocitos y se habrán obtenido el mismo día en que se realiza la punción folicular.
Fecundación:
Los ovocitos obtenidos se mantienen en cultivo en condiciones controladas durante varias horas, con el fin de determinar su maduración, mientras, se selecciona una muestra de espermatozoides apropiada (descartándose aquellos que no tienen movilidad o que presenten poca capacidad de fecundar). Para cada ovocito se dispensa una muestra de unos 100,000 espermatozoides.
¿Ha sido fecundado el ovocito?
Visualmente se observa la presencia de dos pronúcleos, uno del padre y otro de la madre. Una vez identificado se procede al cultivo de los embriones que han sido fecundados durante un período de cuatro a cinco días. Este período permite determinar cuáles de ellos son los más válidos para ser transferidos a la madre y cuáles de ellos siguen una división deficiente o no se dividen.
Transferencia a la madre
Cuando los embriones alcanzan el estadio de blastocisto (forma primaria de los mamíferos) son transferidos a la madre en un número que dependerá de la pareja, pero que preferiblemente suele ser de dos a tres embriones, con el fin de prevenir partos múltiples.
Fuente: dca.gob.gt