12 May, 2009 - 17:22:05
Una sonrisa limpia y unos dientes blancos pueden abrirnos más de una puerta, pues definitivamente reflejan una buena imagen, más aún si se trata de una primera impresión.
Lo primero y lo más importante es la higiene diaria, ésta debe realizarse después de cada comida.
Recuerda que además de cepillarnos los dientes debemos limpiar nuestra lengua y utilizar hilo dental. Recuerda que si sufres de hipersensibilidad dental deberás usar un dentífrico especial y consultar con el dentista.
Eliminando la placa dental
Para prevenir las caries, necesitas eliminar la placa dental, la capa transparente de bacteria que recubre los dientes. La mejor manera de hacer esto es cepillándote los dientes dos veces al día y utilizando el hilo dental como mínimo una vez al día.
Cepillarse los dientes también estimula a las encías, lo cual ayuda a mantenerlas saludables previniendo enfermedades. Cepillarse los dientes y utilizar el hilo dental son los pasos más importantes que puedes tomar para mantener tus dientes y tus encías sanos.
Los dentífricos o pasta dental contienen abrasivos, detergentes y agentes espumantes. El flúor, el ingrediente activo más común en los dentífricos, es el elemento que previene la caries. Por ello, debes de asegurarte que tu dentífrico contenga flúor.
Aproximadamente una de cada diez personas tiene tendencia a acumular sarro rápidamente. El sarro es una placa endurecida más nociva y más difícil de eliminar. Utilizar dentífricos y enjuagues bucales que combaten el sarro, así como dedicar algunos minutos adicionales para cepillarte los dientes cerca de las glándulas salivales (la parte interior de los dientes delanteros de la mandíbula inferior y la parte exterior de los dientes ubicados al fondo de la mandíbula superior), puede que retrase el desarrollo del sarro.
Si tu dentadura es sensible al calor, al frío y a la presión, puede que quieras comprar un dentífrico para dientes sensibles. Pero puede que necesites hablar con tu dentista sobre tu sensibilidad dental porque puede que indique un problema más serio -una caries o un nervio inflamado (irritado).
Consejos para utilizar el hilo dental
Los dentistas dicen que el tiempo mínimo que debes permanecer cepillándote los dientes son dos minutos, dos veces al día. A continuación te damos algunas instrucciones sobre cómo cepillarte los dientes de forma apropiada:
Sujeta tu cepillo de dientes a un ángulo de 45 grados sobre tu encía. Suavemente cepilla desde donde se unen la encía y el diente hasta la superficie del diente que se utiliza para masticar con movimientos cortos (de aproximadamente la mitad de un diente).
Cepillar los dientes con demasiada fuerza puede causar que las encías sufran cediendo espacio, sensibilidad en los dientes y con el tiempo, aflojamiento de la dentadura.
Utiliza el mismo método para cepillar las superficies internas y externas de tu dentadura.
Para limpiar las superficies de tus dientes que se utilizan para masticar, hazlo mediante movimientos cortos, asegurándote que cepillas entre las ranuras, espacios o separaciones entre cada diente.
Para limpiar las superficies internas de la parte superior e inferior de los tientes frontales y encías, sujeta el cepillo de dientes de forma vertical. Aplicando movimientos hacia adelante y hacia atrás, utiliza la parte delantera del cepillo de dientes para cepillar los dientes y las encías.
Utilizando un movimiento hacia adelante, cepilla ligeramente tu lengua y la parte superior del interior de tu boca para remover las bacterias que se alojan en esos lugares.
Mientras te cepillas los dientes utiliza un cronómetro (o un reloj de cocina que indica en cuanto tiempo se cocinan los huevos) o escucha una canción favorita para que te acostumbres a cepillarse los dientes durante 2 o 3 minutos seguidos. Algunos cepillos de dientes eléctricos tienen cronómetros que te avisan cuándo han transcurrido dos minutos.
Visitando al dentista
La razón principal para ir al dentista con regularidad -cada seis meses?es la prevención. La meta es prevenir la caries dental, las enfermedades de las encías y otros trastornos que ponen tu salud dental y bucal en riesgo.
Si observamos alguna lesión en la cavidad bucal que persista por más de 15 días debemos acudir a una clínica dental.
No olvidemos que si sufrimos de alguna enfermedad como diabetes, o estamos en algún tratamiento médico a base de medicamentos debemos comentarlo con el especialista.
La sequedad bucal es un problema común, para controlarla debemos consumir líquidos sin azúcar y utilizar enjuagues bucales o sprays previa consulta con el odontólogo.
La conexión con la nutrición
Consumir azúcar, como probablemente ya sabes, es una de las causas principales de las caries dentales. Pero no se trata de cuánto azúcar consumas -cuándo y cómo lo consumes puede tener la misma importancia para mantener tu dentadura sana.
Cuando comes comidas azucaradas o bebes refrescos frecuentemente durante el día, el esmalte que protege tus dientes está constantemente expuesto a elementos ácidos.
Los caramelos duros, los que se toman para aliviar la tos o para los dolores de garganta, o las mentas que contienen azúcar son especialmente peligrosas porque se disuelven lentamente en tu boca. Muchos expertos indican que cuando comas alimentos que contengan azúcar, lo hagas en intervalos de tres horas.
Una dieta equilibrada que contenga los cinco grupos de alimentos: lácteos, cereales, carne, pescado y frutas y verduras es vital para conservar una dentadura saludable.
Fuente: DeGuate.com
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