Las siguientes señales nos pueden indicar que estamos ejercitándonos bien, aunque si se siente algún dolor intenso durante nuestra rutina siempre se debe consultar a un médico.
1- Si nos sentimos fuertes. Lo que solía ser una caminata que nos dejaba exhaustas ahora la hacemos fácilmente. Una forma de saber nuestro progreso es calificar nuestros ejercicios de 1 a 10 en donde 10 es cuando quedamos absolutamente exhaustas. Con el tiempo veremos que los números van bajando, indicando nuestro progreso.
2- La sensación de calor durante nuestros ejercicios de pesas es un buen indicativo de que estamos retando a nuestro cuerpo. Así que para saber que estamos trabajando nuestros músculos debemos sentir las fibras musculares calentarse.
3- A medida que nuestra resistencia mejora nuestro corazón necesita menos tiempo para recuperar su ritmo normal. Para medir nuestro progreso tomamos nuestro pulso antes de empezar y cuando acabemos vamos a contar cuántos minutos le toma a nuestro corazón volver al estado pre-ejercicio. Debe tomarnos menos de 5 minutos y si es menos de 2 minutos es porque no estamos haciendo suficiente ejercicio.
4- Después del ejercicio nos sentimos relajadas y felices, porque la actividad física incrementa los neurotransmisores utilizados por las neuronas para comunicarse lo que influye en nuestro humor y en la forma como manejamos el estrés. Aunque si después de ejercitarnos no sentimos algo de euforia es porque estamos presionando demasiado nuestro cuerpo. Sobrepasarnos con el ejercicio también puede ser perjudicial y afectar nuestro humor.
5- Por último, si hambre justo después de una rutina supuestamente fuerte es porque no la estamos haciendo bien. El ejercicio fuerte hace que nuestro cuerpo produzca una hormona que suprime nuestro apetito alrededor de 2 horas después de hacerlo. Sin embargo, después del ejercicio debemos intentar comer algo pequeño como una fruta o un poco de cereal.
Fuente: Salud Diaria/ Sonia Marroquín Rojas/ DeGuate.com