Control de la presión arterial: LA CLAVE para ayudar a prevenir el Accidente cerebrovascular.
Según los resultados de un estudio reciente, los sobrevivientes de un accidente cerebrovascular se sienten física y mentalmente peor que quienes no han sufrido este problema. El accidente cerebrovascular se define como la muerte repentina de las células del cerebro como consecuencia de la obstrucción o ruptura de una arteria que impide la irrigación sanguínea al cerebro. El riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular aumenta notablemente cuando una persona hipertensa no controla su presión. COZAAR® (losartán, MSD) de Merck Sharp & Dohme es el único antihipertensivo que, además de disminuir los niveles de presión arterial, reduce en mayor medida el riesgo de accidente cerebrovascular en pacientes con HVI en comparación con el atenolol.
Un nuevo estudio publicado en la revista Stroke: Journal of the American Heart Association muestra que la calidad de vida es significativamente inferior entre los sobrevivientes de un accidente cerebrovascular a la vida de quienes no han sufrido un accidente cerebrovascular.
Los resultados de esta investigación indican que los pacientes que sufrieron un accidente cerebrovascular tienen una tendencia a sentirse peor física y mentalmente que los individuos sanos.
El accidente cerebrovascular se define como la muerte repentina de las células del cerebro como consecuencia de la obstrucción o ruptura de una arteria que impide la irrigación sanguínea al cerebro.
Existen dos tipos de accidente cerebrovascular: El accidente cerebrovascular isquémico es causado por la obstrucción en una arteria; el accidente cerebrovascular hemorrágico es causado por el sangrado de la ruptura de vasos sanguíneos en el cerebro.
Algunos de los factores de riesgo de un accidente cerebrovascular son, entre otros: hipertensión, colesterol elevado, diabetes, tabaquismo, dieta rica en grasas saturadas y sal, sedentarismo, arritmias cardíacas, consumo excesivo de alcohol, consumo ilegal de drogas como la cocaína.
La hipertensión arterial es el principal factor de riesgo modificable del accidente cerebrovascular (la mayoría de los pacientes que sufren un accidente cerebrovascular tienen hipertensión). La presión arterial elevada contribuye además al infarto, la insuficiencia cardíaca, la insuficiencia renal y la aterosclerosis.
El riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular aumenta notablemente cuando la presión arterial elevada no se controla.
La hipertensión se define como una presión arterial repetidamente elevada (140/90 mm Hg o superior) independientemente de la causa. Se la conoce como "el asesino silencioso", ya que no provoca síntomas hasta que se manifiesta, por ejemplo, como un accidente cerebrovascular. Se recomienda por lo tanto, un control periódico de la presión arterial.
Accidente cerebrovascular y sus consecuencias
Entre el 50 y el 70 % de las personas que sufren un accidente cerebrovascular pueden volver a llevar una vida normal. Sin embargo, entre un 15 y un 30 % enfrenta incapacidades permanentes, como dificultades en el movimiento, el equilibrio, coordinación, trastornos para caminar, tragar, hablar, parálisis de un lado del cuerpo, problemas de visión e incapacidad para controlar la vejiga.
El estudio publicado en Stroke: Journal of the American Heart Association es uno de los primeros en estimar el impacto que tiene el accidente cerebrovascular en la calidad de vida a escala nacional, en los Estados Unidos.
Liderados por el doctor Jipan Xie, científico de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, los investigadores analizaron datos de la encuesta Household Component of the Medical Expenditure Panel Survey realizada en 2000 y 2002.
De los 39.680 participantes adultos enlistados en el estudio, 1.040 habían sobrevivido a un accidente cerebrovascular. Todos ellos respondieron preguntas sobre funciones físicas, dolor, estado de salud general, funcionamiento social, limitaciones debidas a la salud física y problemas emocionales y mentales, entre otros.
Luego de ser agrupados por edad, género, raza, etnia, geografía, educación y otros factores de riesgo y condiciones médicas, los sobrevivientes de accidente cerebrovascular tenían, en relación a los otros participantes, en promedio un:
puntaje de salud mental menor de 4,1%
puntaje de salud física menor de 7,9%
índice de estado general de salud 6,9% más bajo
autoevaluación de salud 7,2% más bajo
Por otra parte, una encuesta realizada en países de América Latina evaluó el conocimiento sobre el accidente cerebrovascular, su prevención, sus consecuencias y su impacto en el paciente y su familia. La encuesta, auspiciada por el laboratorio Merck Sharp & Dohme, consistió de 900 entrevistas cara a cara realizadas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Venezuela. Participaron hombres y mujeres mayores de 25 años que conocían a alguna persona cercana que había sufrido un accidente cerebrovascular.
El 33% de los encuestados manifestó que su familiar había fallecido como consecuencia del accidente cerebrovascular. Los principales efectos del accidente cerebrovascular descriptos por los entrevistados que tomaron parte en la encuesta fueron:
Parálisis (54%)
Problemas de movilidad y dificultad para caminar (41%)
Trastornos en el habla (23%)
Además, los datos obtenidos indicaron que en el 76% de los casos el familiar que había padecido un accidente cerebrovascular no pudo volver a trabajar; y un 10% pudo hacerlo sólo después de un año de haber padecido el evento.
Impacto del accidente cerebrovascular en el mundo
El accidente cerebrovascular no es una enfermedad geriátrica. Tampoco es exclusiva de los fumadores, o las personas con sobrepeso, o colesterol alto. Esos son los principales factores de riesgo, pero el accidente cerebrovascular puede afectar a cualquier persona a cualquier edad.
Cada año, unas 700,000 personas sufren accidentes cerebrovasculares en los Estados Unidos. Aproximadamente 500,000 personas los padecen por primera vez, y 200,000 de los casos son recurrentes. Por año, unas 158,000 personas mueren a causa de un accidente cerebrovascular.
En promedio, cada 45 segundos una persona sufre un accidente cerebrovascular, y cada 3 minutos alguien muere por ese problema.
El accidente cerebrovascular es la tercera causa de muerte en la mayoría de los países desarrollados. Se estima que 5,5 millones de personas en el mundo murieron como consecuencia del accidente cerebrovascular en el 2001. En los países occidentales, el accidente cerebrovascular es la segunda causa más frecuente de discapacidad neurológica.
Sin embargo, el accidente cerebrovascular puede prevenirse al reducir los factores de riesgo, la mayoría de los cuales pueden ser modificados, tratados o controlados. Cuantos más factores de riesgo tiene una persona, más probabilidades tiene de sufrir un accidente cerebrovascular.
Los investigadores encontraron que la terapia antihipertensiva resulta en un 36% de reducción de accidente cerebrovascular y un 25% de reducción en enfermedad coronaria, tanto en hombres como en mujeres.

El rol de losartán
Losartán es el primero de una clase de medicamentos antihipertensivos conocidos como antagonistas de la angiotensina II. Aunque las causas exactas de la hipertensión aún no han sido determinadas, se ha prestado especial atención al rol de la angiotensina II, que estimula una serie de efectos en la estructura de las venas, el corazón y otros tejidos.
La angiotensina II es el constrictor más importante de los vasos sanguíneos y presenta un efecto mediador en la retención de líquido y sodio. Losartán bloquea al receptor de la angiotensina II, previniendo la vasoconstricción y otros efectos de la hipertensión.
Señales de alerta
Las señales de aviso de un accidente cerebrovascular, y por las que hay que acudir en forma inmediata a un centro de atención sanitaria, incluyen: falta de sensación o debilidad repentinas en la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo, confusión repentina, problemas repentinos para hablar o entender, para ver con uno o los dos ojos, dolor de cabeza fuerte y repentino sin causa conocida, problemas para caminar, mareo, pérdida de equilibrio o de coordinación.
Accidente cerebrovascular según origen, género y edad
El accidente cerebrovascular es la cuarta causa principal de muerte entre los hispanos. Un estudio realizado en los Estados Unidos demostró que los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos ocurren más comúnmente en hispanos que en cualquier otro subgrupo.
Los hispanos tienen una mayor prevalencia de factores de riesgo de accidente cerebrovascular diferente a la de los blancos no hispanos. Por ejemplo, la diabetes es más prevalente entre ellos y tienen una proporción más alta de hipertensión. Varios estudios señalan además, que los hispanos tienen un mayor consumo de alcohol.
Por otra parte, la prevalencia global de accidente cerebrovascular es más alta en hombres que en mujeres pero crece con la edad en ambas poblaciones. Los resultados del Cardiovascular Health Study muestran que la prevalencia en mujeres de entre 70 y 74 es de 2,1% y crece al 7,8% en aquéllas de 85 años y más.
Aunque el riesgo durante toda la vida de accidente cerebrovascular es más alto en hombres, las mujeres son más propensas a morir de un accidente cerebrovascular, debido quizás a la edad más avanzada en su ocurrencia y a su expectativa de vida más alta.
La prevalencia de la hipertensión aumenta con el avance de la edad: más del 50% de los individuos de entre 69 y 70 años y hasta el 75% de los sujetos mayores de 70 años están afectados por la hipertensión.
En una encuesta sobre colesterol e hipertensión en Latinoamérica, un 24% de los participantes todos mayores de 30 años- tenía hipertensión. Cuando se enfocó en los mayores de 60 años, la cifra ascendió al 38%. La encuesta, auspiciada por Merck Sharp & Dohme, se efectuó en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Perú y Venezuela. En total, se realizaron 900 encuestas cara a cara.
Mujeres más propensas a sufrir un derrame cerebral
Una mamá, una esposa, una hija, una hermana, una amiga, tienen hoy en día más riesgo de sufrir un derrame cerebral que un hombre.
Las mujeres en su vida, es la campaña que ha desarrollado de National Stroke Association (NSA).
El objetivo es informar a hombres y mujeres que el 80% de los derrames se pueden prevenir , siempre y cuando las personas tomen conciencia de los factores de riesgo.
No obstante, cerca del 20 por ciento de las mujeres lo desconocen.
Según datos de la NSA, las mujeres mueren dos veces más por un derrame que por el cáncer de mama cada año .
El derrame es la tercera causa de muerte en Estados Unidos y la principal de incapacidad del adulto. Actualmente mata a 160.000 personas cada año y de los más de 4.7 millones de sobrevivientes, dos tercios quedan lisiados .
El derrame se define como la muerte repentina de las células del cerebro como consecuencia de la obstrucción o ruptura de una arteria que impide la irrigación sanguínea al cerebro.
Existen dos tipos de accidente cerebrovascular: El accidente cerebrovascular isquémico el cual es causado por la obstrucción en una arteria; el accidente cerebrovascular hemorrágico que es el sangrado debido a la ruptura de vasos sanguíneos en el cerebro.
Asimismo puede afectar las emociones de la persona, su comportamiento y personalidad, y su capacidad de movimiento y coordinación, de comunicación, de razonamiento, de comprensión, de recuerdo, etc.
La mayoría de los factores de riesgo pueden modificarse, tratarse o controlarse, pero otros no. Cuantos más factores de riesgo tiene una persona, mayor es la probabilidad de que sufra un derrame cerebral.
Entre los modificables están: hipertensión, diabetes, hábito de fumar, enfermedades coronarias, obesidad y sobrepeso, inactividad física, dieta poco saludable, estrés, ingesta excesiva de alcohol y niveles altos de colesterol total.
No obstante, la hipertensión arterial, es el factor más potente de riesgo ya que en general es asintomática hasta que se manifiesta con alguna lesión, siendo el accidente cerebrovascular su consecuencia más frecuente.
Los investigadores encontraron que la terapia antihipertensiva resulta en un 36% de reducción de accidente cerebrovascular y un 25% de reducción en enfermedad coronaria, tanto en hombres como en mujeres.
Señales de alerta
Aprender a reconocer los síntomas en las primeras 3 horas en que aparecen es vital para que el doctor conozca cómo y qué tratamiento darle para el derrame. Un tercio de los americanos no son elegibles a recibir un tratamiento para su derrame porque llegaron tres horas después de que aparecieran los primeros síntomas .
Adormecimiento o debilidad repentina en la cara, brazo o pierna, especialmente en un lado del cuerpo. Confusión o problemas repentinos del habla o del entendimiento de palabras de otras personas. Aparición súbita de visión en un ojo o en ambos. Dificultad repentina al andar, mareos, o pérdida de balance o coordinación. Aparición de dolor de cabeza severo sin causa.
Gracias a la colaboración de: Marylena Loarca