Actualmente se desarrollan anticonceptivos hormonales, similares a los de uso femenino, para impedir la producción de espermatozoides. Si bien los primeros ensayos clínicos son prometedores, ante los ojos de los especialistas, todavía faltan varios años para que lleguen al mercado.
Cómo se busca la píldora masculina
Han pasado 40 años desde la entrada en el mercado de la píldora anticonceptiva femenina. En la última década del siglo XX los investigadores comenzaron a plantear la posibilidad de extender su alcance a los varones, de modo tal que el control de la natalidad por estos medios se transforme en una actividad compartida por ambos miembros de la pareja.
Se reportaron por lo menos tres estudios que sugieren que antes del año 2010 los varones contarán con anticonceptivos hormonales.
Si bien en la actualidad los hombres cuentan con métodos anticonceptivos, reversibles o no, tienen dificultades para usarlos. El preservativo -que además de evitar la concepción, previene el contagio de enfermedades transmisibles por vía sexual, como el SIDA- puede llegar a romperse; por último, la vasectomía -ligadura mediante una intervención quirúrgica del conducto que conduce los espermatozoides de los testículos a la próstata- es un método definitivo, que no puede ser revertido.
Un hecho que habla de la necesidad de nuevos anticonceptivos masculinos es la gran tasa de varones que se someten a una vasectomía. En un estudio presentado en Madrid (España), un grupo de investigadores del Hospital de Vic, de Barcelona (España), reveló que en los últimos años aumentó considerablemente la demanda de esta intervención quirúrgica, para poner fin a la capacidad de procrear.
"Es muy importante que quienes soliciten este procedimiento sepan que es definitivo", subrayó uno de los investigadores, el doctor Jesús Valero. En contraposición con estas técnicas definitivas, la posibilidad de contar con un anticonceptivo de uso masculino, oral y reversible, es cada día más cercana. Por eso, los investigadores comenzaron a ensayar con las mismas hormonas que integran los anticonceptivos femeninos (principalmente el desogestrel).
Estas hormonas sintéticas, que en la mujer evitan la ovulación y con ello el período fértil, en los varones detiene la producción de espermatozoides y eliminan su presencia en el semen. Como su uso en varones puede ocasionar como efecto secundario la pérdida de la líbido (impulso sexual), los investigadores ensayan su complementación con hormonas masculinas.
El primer paso
"Los resultados son tan promisorios que aumentan las esperanzas de poder comercializar la píldora que ocasiona una esterilidad temporaria en el hombre, en la próxima década", declaró el doctor Richard Anderson, investigador clínico del Centro de Biología Reproductiva de la Universidad de Edimburgo (Escocia). En este centro de investigaciones clínicas se realizaron los primeros ensayos clínicos con una píldora anticonceptiva de uso masculino.
"Pese a que estos ensayos clínicos involucraron a un número relativamente reducido de participantes (30 en total) -admitió el doctor Anderson-, hemos obtenido resultados consistentes en cuanto a la posibilidad de eliminar la carga de espermatozoides que se encuentran presentes en el semen". Este investigador estima que se necesitan todavía diez años de investigación para que el anticonceptivo oral-hormonal de uso masculino llegue al mercado.
Al igual que los actuales anticonceptivos orales de uso femenino, la píldora masculina también demostró tener efectos secundarios indeseables, como el aumento de peso.
La segunda vía
Una segunda vía para obtener un anticonceptivo oral de uso masculino es el que emprendieron investigadores del Instituto de Planificación Familiar de Shangai (China). Un grupo de investigadores de este instituto, liderado por el doctor Zhu Huibing, reportó un éxito considerable, de aproximadamente el 90 por ciento, al detener la producción de esperma mediante el uso de un anticonceptivo oral de uso masculino.
El doctor Huibing que, además de realizar esta investigación, ocupa el cargo de subdirector del mencionado instituto, declaró que los hallazgos constituyen "un gran avance en el camino dirigido a ayudar para que los hombres también puedan ser responsables de evitar el embarazo". Del citado ensayo clínico participaron 30 varones voluntarios de 30 años de edad promedio, que tomaron uno o dos píldoras anticonceptivas durante períodos que variaron de seis meses a un año.
El anticonceptivo experimentado en China emplea la hormona progestina, la misma que se utiliza en los anticonceptivos femeninos para evitar el embarazo; esta es la primera vez que se utiliza progestina en varones como anticonceptivo. Según los investigadores del Instituto de Planificación Familiar de Shangai, los voluntarios que participaron del estudio no experimentaron los efectos secundarios de la píldora de uso femenino: no aumentaron de peso, ni tuvieron cambios repentinos en su estado de ánimo.
Por otro lado, la complementación de la progestina con testosterona, la hormona masculina, permitió que los participantes no experimentaran problemas con su líbido. Además, los investigadores reportaron que en los dos o tres meses posteriores a la suspensión del tratamiento, la cantidad de espermatozoides presentes en el semen de los participantes volvió a los niveles normales, previos al ensayo clínico.
Últimas noticias
Otro grupo de investigación de la Universidad de Edimburgo (Escocia), en este caso del Departamento de Obstetricia y Ginecología, reportó resultados muy alentadores en sus ensayos clínicos de los anticonceptivos orales hormonales masculinos. Las conclusiones hacen pensar que la píldora masculina podría estar antes de lo pensado en el mercado, ya no en diez años sino en menos.
El subdirector de la empresa farmacéutica Organon, que financia estos trabajos de investigación, declaró en una conferencia de prensa estar "muy entusiasmado con los resultados de los ensayos clínicos". Los efectos secundarios que revelaron los estudios realizados hasta el momento son aumento de peso y del apetito.
fuente: buenasalud.com