22 Oct, 2009 - 21:58:29
Los avances comunicativos que trajo el desarrollo de Internet son indudables. Sin embargo, como toda herramienta tecnológica, su uso indebido y excesivo puede provocar distintos problemas sociales e individuales.
La cantidad de jóvenes cuyos vínculos interpersonales se concretan únicamente mediante la web y crecen a la par del número de horas que pasan frente a la PC se incrementa día a día.
Asimismo, los adultos que chequean compulsivamente sus casillas de correo electrónico cada diez minutos mediante dispositivos fijos o móviles y que hallan esparcimiento y recreación sólo a través de Internet también están en riesgo de desarrollar una conducta adictiva..
Hoy ya es extraño encontrar gente de cualquier edad que pase menos de dos horas diarias conectada a la red, que no utilice el messenger como herramienta vital de comunicación con familiares y amigos o que no se entretenga mirando o subiendo videos en la red. Las excusas para mantener encendido la computadora durante las 24 horas del día se multiplican sin fin.
Aunque aún está en discusión si el uso excesivo de Internet puede considerarse o no una adicción, en países desarrollados se han popularizado los denominados "campamentos de rehabilitación", lugares en los cuales jóvenes y adolescentes adictos a Internet son internados para practicar deportes y actividades al aire libre, con la finalidad de alejarlos de las computadoras.
Talleres de cerámica y de música, sesiones de terapia de grupo e individuales y otras prácticas sociales son utilizadas para alejar a los “adictos” de las pantallas, frente a las que pasan hasta 17 horas por día. Sin embargo, estos centros han recibido muchas críticas por el tipo de instrucción y disciplina militar que se lleva adelante en ellos, limitando aparentemente libertades personales.
Según los especialistas, los principales motivos de la compulsión en estudio, que se registra en mayor medida en los adolescentes, se relacionarían con problemas familiares, aislamiento y soledad, introversión excesiva y otros factores externos a la red.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com
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