Ataques de ansiedad o ataques de pánico parecen cada vez más frecuentes en el mundo moderno. Sin embargo, probablemente son tan antiguos como el ser humano, ya que en realidad un ataque de pánico es la forma que tiene el cuerpo de detectar y prepararse para huir o luchar ante un peligro inminente.
Una vez que comprendamos que no nos vamos a morir de un ataque de pánico, que es una reacción perfectamente normal ante la percepción por parte de nuestro cerebro de un posible peligro ya estamos a medio camino de curar nuestros ataques (en el mejor de los casos) o, al menos, convivir con ellos.
Hay que procurar identificar las situaciones que nos produzcan ansiedad y luego "re-educar" nuestro cerebro para que comprenda que en realidad estas situaciones no son peligrosas y que no es necesario que nuestro organismo se ponga en "alerta roja" cuando se produzcan.
Existe mucha información en Internet que nos puede servir para comprender y corregir ataques de pánico. No obstante, si crees que sufres ataques de pánico, recomendamos que acudes a un experto para comprobar su diagnostica y recibir tratamiento. Con un tratamiento adecuado es posible curar los ataques de pánico, perder el miedo ante momentos de ansiedad y volver a llevar una vida normal.
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com