Nuestra mente y nuestro cuerpo están conectados, el cuerpo responde a como sentimos, pensamos y actuamos. Cada vez que nuestro estado de ánimo decae, nuestro sistema inmune se debilita, lo que baja nuestras barreras de protección y nos enfermamos con mas facilidad.
De una forma u otra el cuerpo nos envía señales de cuando nuestra salud emocional esta desequilibrada: nos sentimos estresados, ansiosos o enojados; estas señales pueden ser mareos, presión sanguínea alta, dolores de cabeza, de espalda, estreñimiento, sudor excesivo, malestar estomacal, insomnio, entre otros.
En algunas personas, un mal estado de animo puedes desatar el abuso del alcohol, tabaco u otras drogas para tratar de sentirse mejor.
La salud mental depende muchas veces de la felicidad, que se describe como una colina rodeada por dos ríos, el del recuerdo y el del olvido; conseguir la felicidad personal se trata en parte de saber introducir lo que queremos recordar y lo que queremos olvidar.
También podemos entrenar nuestros pensamientos, ya que muy a menudo pensamos muchas cosas malas y en momentos inadecuados, por eso debemos dejar nuestros "malos pensamientos" para contextos adecuados.
Otra manera de mejorar el estado de ánimo es la risa: Cada vez que reímos disminuye el estrés y la presión arterial, nos sentimos más relajados y alegres, entonces nuestro cuerpo también se relaja y nos sentimos, mas bien estamos mas saludables.
Esto es cierto y si quieres puedes probarlo, solo espera a pasar uno de esos momentos agradables y entretenidos.
Los cambios favorables pueden ser tan estresantes como los cambios desfavorables. Si logramos alcanzar nuestro estado emocional apropiado estaremos mas conscientes de nuestros pensamientos, sentimientos y comportamientos, y sabremos como es la mejor manera de afrontar el estrés, los cambios y los problemas.
Fuente: Salud Diaria/ Sonia Marroquín Rojas/ DeGuate.com