La respuesta es: purificando la sangre.
La salud, el vigor y la fuerza dependen de un caudal sanguíneo limpio y puro.
• La sangre circula por todas partes alimentando y nutriendo los distintos órganos del cuerpo.
• Actúan como barrera en contra de enfermedades.
• Un caudal sanguíneo revitalizado y reactivado promueve el sano estado físico.
• Proporciona una apariencia más juvenil.
• Por el contrario, una condición anormal de la sangre tiene el efecto opuesto.
Para la revitalización de la sangre es necesario incluir una cantidad suficiente de hierro en la dieta. El hierro es esencial para la formación de corpúsculos rojos.
De igual forma se debe incluir cobre en la dieta ya que este mineral es el ingrediente preciso para que el organismo utilice el hierro para regeneración de hemoglobina.
El hierro tomado sin cobre se asimila pero no se convierte en glóbulos rojos.
Es importante usar hierro extraído de fuentes orgánicas. El hierro de fuentes químicas tiende a irritar el estómago y los intestinos y en muchos casos causa el estreñimiento.
Una deficiencia le este mineral puede causar:
• Dolores de cabeza.
• Palidez de cara y labios.
• Depresión.
• Falta de energía.
• Debilidad.
• Agotamiento y otros problemas similares.
-Las mujeres requieren más hierro que los hombres, en parte porque tienen menos células rojas de sangre pero principalmente porque su necesidad orgánica es superior debido a la menstruación y los embarazos.
-La cantidad requerida diariamente por las mujeres entre los 10 y los 55 años es 18 miligramos.
-Para hombres un poco menos.
Fuentes de hierro son alimentos como: Carnes rojas y de pollo, vegetales verdes, nueces, cereales enriquecidos.
Fuentes de cobre: Fibra de trigo entero, frijoles, arvejas, pimienta negra, cacao, nueces, semillas, vegetales y frutas.
Fuente: enbuenasmanos.com/ Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com