Una futura madre debe llevar una alimentación adecuada en esta etapa de su vida. Dicha alimentación debe completarse con las vitamines y minerales prescritas por el obstetra.
En cuanto al hierro y el ácido fólico, generalmente se recomiendan luego del 4 mes de gestación, y más allá de la dieta son complementos necesarios para el correcto desarrollo del bebé.
Alimentarse correctamente durante este periodo es fundamental, aunque hay alimentos que una futura mamá debería evitar consumir, eliminándolos de su dieta, o consumiéndolos muy de vez en cuando.
Una futura mamá no debería consumir:
Alimentos procesados y refinados, especialmente los que poseen altos contenidos de azúcar.
Alimentos sazonados y grasos (salsas y frituras).
Alimentos con exceso de sodio.
Aditivos alimentarios, como nitrato de sodio, glutamato monosódico (se deben leer las etiquetas nutricionales siempre, antes de consumir un producto).
Bebidas alcohólicas.
Evitar consumir carnes mal cocinadas, para evitar el contagio de toxoplasmosis.
Tampoco deben consumir mariscos y algunos alimentos de mar.
Quesos elaborados sin procesos de pasteurización, por la alta cantidad de bacterias que contienen.
Condimentos picantes e irritantes, café, y bebidas excitantes que contengan altos grados de cafeína.
Fuente: Salud Diaria/ Sonia Marroquín Rojas/ DeGuate.com