21 Sep, 2009 - 16:07:41
Cuidarse es importante a todas las edades, pero cada una tiene sus peculiaridades.
1. Aliméntese sanamente. Procure equilibrar la ingesta de alimentos de modo que asegures el aporte de nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, grasa, vitaminas y minerales) que necesita cada día.
Este aporte lo garantiza la ingesta diaria de alimentos como las verduras, frutas, cereales y lácteos, y aceite de oliva combinados con las carnes no grasas y pescados (120-200 gramos al día), las legumbres (dos veces a la semana) y frutos secos (un puñado a la semana) y huevos (tres o cuatro a la semana).No olvide tomar suficiente agua, necesaria para una adecuada hidratación.
2. No descuide la ingesta de calcio y vitamina D
Con la edad se va perdiendo calcio del hueso a más velocidad de la que se incorpora. A partir de la menopausia se acelera la pérdida de calcio del hueso y disminuye la capacidad de absorción de calcio y vitamina D en el intestino. Esto provoca una pérdida de masa ósea que puede desembocar en una osteoporosis.Por eso, es fundamental asegurar un aporte adecuado de calcio y vitamina D mediante una buena alimentación.
Pasee al sol con protección unos 15 minutos al día para favorecer la activación de la vitamina D a través de la piel. En casos especiales, puede ser necesaria la prescripción médica de suplementos de calcio y vitamina D.
3. Hacer ejercicio moderado todos los días
El ejercicio es un elemento clave en un modo de vida saludable. Se recomienda realizar ejercicio diario moderado como andar, nadar o montar en bicicleta en terreno llano, al menos durante media hora. Y practicar algún deporte 2 ó 3 veces en semana.El ejercicio físico activa su corazón, su sistema inmune, su sistema óseo y muscular , su mente y favorece las relaciones sociales. Además el ejercicio favorece la liberación de endorfinas, unos neurotransmisores cerebrales que actúan mitigando el dolor, produciendo sensación de bienestar y elevando el ánimo.
4. Huya de los tóxicos
Evite el tabaco que es perjudicial para los pulmones, huesos y para la salud en general; favorece el envejecimiento. Modere el consumo de alcohol que perjudica sobre todo el hígado y el sistema nervioso.
5. Reserve momentos para usted: La velocidad que impone la sociedad actual al ritmo de vida no deja tiempo para la vida interior. La meditación, la relajación, y aprender a desconectar unos minutos cada jornada nos carga de energía positiva para afrontar el día a día. El pararnos a pensar en nuestros logros, nuestras metas y en nuestras ilusiones, y aprender a disfrutar de lo pequeño son hábitos que debemos retomar.
6. Ejercite su mente
En esta etapa de la vida se empieza a tener cierta estabilidad en el trabajo, los hijos no absorben ya todo nuestro tiempo, hemos aprendido a organizarnos. Si dispone de más tiempo libre sáquele partido para enriquecer su mente.
Apueste por la lectura, la visita a museos, las clases de aquel idioma que siempre ha querido aprender o aquella actividad que siempre le llamó la atención. Esto aumentará su bagaje cultural y activará sus capacidades mentales.
7. Duerma las horas que necesite
Los adultos necesitamos unas 7 u 8 horas de media de sueño para afrontar el día con energía y plenas capacidades físicas y mentales. Averigüe cuántas horas de sueño necesita en su caso particular y procurar cumplirlas.
Mantenga un horario constante a la hora de acostarse y de levantarse, para ayudar a regular su ciclo de sueño y prevenir el insomnio.
8. Cuide y potencie sus relaciones personales
Las relaciones positivas y enriquecedoras con nuestra familia y nuestros amigos nos mantienen alegres, estimulan nuestro ingenio, mantienen nuestra mente despierta y ensanchan nuestro espíritu. Las personas con relaciones personales enriquecedoras viven más tiempo y lo hacen con mayor calidad de vida.
9. Cuida su imagen
Cuando nos sentimos atractivos nos sentimos mejor con nosotros mismos y esto se refleja en nuestra relación con los demás. A estas alturas de la vida contamos con la ventaja de saber que nos favorece y que no, pero no siempre encontramos los mementos que necesitamos para cuidar los detalles de nuestro aspecto. Sacar tiempo para cuidar nuestra imagen es una buena inversión que compensa y nos da una mayor seguridad.
10. Piense en positivo
Afrontar la vida desde una óptica de optimismo favorece nuestra mente y nuestro espíritu, pero se ha comprobado que también beneficia nuestro sistema cardiovascular.
Las personas optimistas afrontan mejor los retos, superan mejor las dificultades y disfrutan más de los logros. Las personas optimistas son un imán para los demás, son más felices y sacan más partido a su vida. Dra. Ana María Roca Ruiz Médica y Odontóloga. Máster en Nutrición
Fuente: Sonia Marroquín Rojas/DeGuate.com
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