Los niños obesos sometidos a una cirugía selectiva suelen tener más enfermedades que los niños con peso normal, además de más riesgo de sufrir problemas respiratorios posquirúrgicos, informaron científicos en Estados Unidos.
"Muchos anestesistas sospechan que los niños obesos poseen un curso anestésico más 'duro' que los niños con peso normal", dijo a Reuters Health el autor principal del estudio, doctor Alan R. Tait.
"Confirmamos que esos niños tienen más riesgo de efectos adversos", agregó.
La investigación demostró también que los niños obesos tienden a sufrir más enfermedades que el resto, "lo que, en sí, aumenta el riesgo anestésico", observó.
Tait, investigador de la University of Michigan Health System, Ann Arbor, destacó que muchos estudios analizaron el efecto de la obesidad sobre los resultados quirúrgicos de los adultos, pero pocos se ocuparon de lo que ocurre con los niños.
Los nuevos resultados son especialmente importantes debido a la creciente prevalencia de la obesidad en Estados Unidos y en muchos otros países, publicó Anesthesiology.
El equipo dirigido por Tait analizó la cantidad de problemas respiratorios en 2.025 niños sometidos a cirugía electiva, sin incluir las cardíacas. El grupo incluyó 1.380 niños con peso normal, 351 con sobrepeso y 294 obesos.
Estos últimos sufrieron también otro tipo de enfermedades, a diferencia de los niños con peso normal, como apnea del sueño, asma, hipertensión y diabetes tipo II, indicó el equipo.
Tras eliminar otros factores de riesgo posibles, los autores hallaron que la obesidad estaba asociada con complicaciones respiratorias graves, como más problemas con la ventilación durante la cirugía, la obstrucción de las vías aéreas y una pérdida peligrosa de concentración de oxígeno en el organismo.
Otros factores de riesgo independientes de problemas respiratorios incluían apnea del sueño o asma preexistentes, cuando eran sometidos a operaciones a corta edad o a una cirugía de las vías aéreas.
Según Tait, al equipo "le sorprendió que la apnea obstructiva del sueño haya aparecido como un factor de riesgo de efectos adversos en esos chicos independientemente de la obesidad. Esto ya se había demostrado en adultos, pero no en niños".
El autor agregó que el equipo repetirá estos resultados en estudios adicionales.
Tait insistió en que los anestesistas deberían tomar conciencia de las enfermedades preexistentes y los problemas respiratorios graves que pueden afectar a los niños obesos, de modo que puedan "anticiparse, reconocerlos y tratarlos si ocurren".
fuente: buenasalud.com