El término científico que indica la falta de cabello o de vello en el bebé se denomina alopecia. La forma más común es la calvicie, llamada alopecia Androgenética o hereditaria, pero también existen otros tipos de alopecia, algunos de los cuales afectan mucho a los niños.
Causas
La gran mayoría de los niños que sufren la caída del cabello son por los problemas y contratiempos que le presentamos a continuación. Todas estas enfermedades deben ser fácilmente diagnosticadas por su pediatra o un dermatólogo pediátrico.
1) Congénita: Relacionada a factores hereditarios con ausencia total o parcial desde el nacimiento.
2) Traumática: tiene su origen en diversos tipos de contusiones o lesiones que pueden ocurrir en el cuero cabelludo.
3) Neurótica: también conocida como tricotilomanía, que se caracteriza porque los niños afectados tironean y arrancan mechas de cabello en forma obsesiva.
4) Secundaria: aparece como consecuencia de un trastorno fisiopatológico de ciertos órganos, a causa de enfermedades o infecciones, como también medicamentos y quimioterapia.
5) Seborreica: la dermatitis seborreica del cuero cabelludo es un trastorno muy común, donde se observa la descamación, con prurito y coloración rosada de la piel. No obstante, es excepcional que se produzca alopecia en niños por esta razón.
6) Efluvio: es la causa más común de pérdida de cabello entre mujeres y se produce por alteración del ciclo vital del folículo capilar, por diversas causas. Es el tipo de alopecia que mejor responde a la medicación.
7) Androgenética: la causa más frecuente de calvicie en hombres, que también afecta en menor grado al sexo femenino. Los primeros signos pueden iniciarse desde la segunda infancia, continuar en la adolescencia y persistir en la adultez, pudiendo ser leve, moderada o severa. Es la interacción de factores genéticos con los niveles alterados de la hormona sexual masculina, testosterona.
Emocional: se relaciona especialmente a factores emocionales y se caracteriza por una pérdida rápida , parcial o total de cabellos en una o más áreas del cuero cabelludo, que en la mayor parte de los individuos afectados es temporal.
9) Bioquímica: este tipo de causa de alopecia en niños, se encuentran en aquellos niños que son alérgicos al gluten de trigo, la lactosa o la caseína de la leche de vaca. Los niños que padecen este tipo de alergias también sufren otros síntomas característicos de los procesos alérgicos.
Características de la alopecia en niños: Los hongos pueden afectar a niños de todas las edades, especialmente los que habitan en zonas pobres, por el hacinamiento y la falta de higiene ambiental que sufren en sus viviendas familiares precarias.
Este tipo de caída de cabellos en niños ocurre más frecuentemente en el período pre-escolar y escolar (entre los 5 a los 10 años). Los hongos del cuero cabelludo se denominan “tiñas”. Los hongos son trasmitidos por otros niños o adultos, que a veces son portadores asintomáticos.
También estos hongos se encuentran en el polvo ambiental, en la tierra, en la arena y hasta en gatos y perros. Este microorganismo “corta” porciones del cuero cabelludo, dejando a los niños afectados con varias peladas.
La alopecia areata, es un tipo de caída de cabellos que puede afectar también en la niñez, en la cual repentinamente hay una caída masiva de cabello el cuero cabelludo, dejando la superficie lisa.
Se trata de una patología “autoinmune”, donde intervienen los propios anticuerpos del sistema inmunitario de los niños. También puede afectar a individuos jóvenes y adultos.
En los niños, suele ocurrir entre los 5 y 11 años de edad. Las lesiones son redondas u ovaladas y pueden ser desencadenas por situaciones de estrés. En el caso de alopecia por traumatismo, los traumas se agrupan según el factor causal, en alopecia traccional y tricotilomanía.
La primera se debe a traumas frecuentes del folículo piloso por la acción agresiva de los adultos del entorno del niño, especialmente de aquellas personas que cuidan de los niños.
En la alopecia por tricotilomanía, se trata de una típica causa neurótica, ya que en situaciones de tensión o estrés los niños acostumbran a tironear o inclusive arrancar desde su implante parte de su cabellera, impidiendo que se pueda regenerar el cabello perdido, originando áreas de calvicie definitivas.
Cuando las causas de alopecia infantil se relacionan con las fases del crecimiento del folículo piloso, (telógena o anágena) se pueden deber a desnutrición proteica, estados de anemia, hipertiroidismo (fase telógena) o en niños que realizan quimioterapia para el cáncer (fase anágena).
Todo niño llegará a la pubertad y a su adolescencia e inexorablemente su alopecia infantil atentará con su grado de autoestima. En situaciones más severas pueden padecer a estados depresivos.
Diagnóstico
En el diagnóstico de la alopecia infantil se debe considerar un espectro muy amplio de desordenes que afectan al pelo. Por lo cual es relevante que en primer lugar recordemos algunos conceptos básicos:
• El folículo piloso comprende el pelo y la glándula sebácea anexa. Deriva de un brote de células indiferenciadas de la epidermis fetal.
• Los fetos comienzan a mostrar folículos pilosos primordiales en cejas, labio superior mentón al final del segundo y el comienzo del tercer mes. Más tarde aparecen folículos en frente y cuero cabelludo y partir del 4º ó 5º mes en el resto del cuerpo.
• El niño al 8º mes de gestación ya presenta los dos tipos polares de pelo: pelo vello y terminal.
• En el recién nacido se presentan pelos que no tienen viabilidad llamados lanugo y que siempre son amedulados.
• El pelo vello es delgado, blando, sin médula, a veces pigmentado y mide hasta 2 cm de largo. El pelo terminal es largo, grueso, duro, pigmentado y con médula.
Tratamiento
El tratamiento para la alopecia infantil depende de la causa de la caída del cabello. En caso que se trate de Tinea Capitis, se requiere tratamiento antifúngico. Este puede ser administrado vía oral, en forma de griseofulvina, por 8 semanas.
Las cremas tópicas antihongos y champú que contienen ketoconazol al 2% también se recomiendan para el mismo período de tiempo, es decir, 8 semanas. Estas aplicaciones tópicas deben utilizarse de 2 a 3 veces por semana.
En el caso de la alopecia areata, no hay cura. Como la causa detrás de este tipo de alopecia infantil aún no ha sido entendida, no se ha aprobado ningún medicamento diseñado específicamente para tratar esta afección.
Sin embargo, ciertos medicamentos han mostrado resultados positivos en casos particulares. Incluso si la pérdida de cabello se invierte y el crecimiento del cabello es restaurado completamente, existe la posibilidad que la enfermedad afecte al niño nuevamente.
La pérdida de cabello debido a efluvio telógeno por lo general no requiere ningún tratamiento. Una vez que el niño se recupera de la enfermedad o la mala nutrición que provocó la caída del cabello, éste vuelve a crecer.
En el caso de la tricotilomanía, el tratamiento consiste en abordar el desorden en su totalidad desde un aspecto psicológico, en lugar de realizar un tratamiento para la pérdida de cabello.
La pérdida de cabello debido a tracción debe ser tratada con cuidado. Evite el uso de productos químicos. El cabello perdido se sustituye en el cuero cabelludo por su cuenta.
Sin embargo, puede tomar hasta 3 ó 4 meses antes que uno perciba algún cambio en el cabello de un niño afectado. Finalmente, la alopecia infantil también puede tener origen genético, en tal caso, no hay cura disponible.
Si su hijo sufre de alopecia, lo recomendable es consultar con un profesional para decidir los pasos a seguir. Un tratamiento alternativo efectivo es el uso de un peine láser.
Prevención
En ocasiones la aparición de la alopecia no se puede evitar, sin embargo existen determinados tipos de alopecia por carencias nutricionales como consecuencia de unos malos hábitos alimenticios.
En estos casos es cuando hablamos de prevención de la alopecia desde la infancia, pues para que el organismo cuente con un cabello fuerte y sano es necesario tener una dieta rica.
Equilibrada y variada, los pequeños desde que abandonan la etapa de la lactancia deben ir poco a poco acostumbrándose a probar e incorporar en sus comidas todo tipo de alimentos, sobre todo frutas y verduras, así como el pescado, las legumbres y la carne.
Unos hábitos alimenticios sanos adquiridos durante la infancia, harán que el pequeño, de mayor tenga en su organismo todos los nutrientes y vitaminas necesarias para gozar de un excelente estado de salud y un pelo fuerte, brillante y lo más importante, sano.
Publicado por: Axel Natareno
Fuente: noticiassalud.com